El furor de las películas de atracos o de robos pareciera no tener fin y ahora el español Jaume Belagueró nos teletransporta al 2010 y a España, en pleno mundial de Sudáfrica, en donde un grupo de investigadores y arqueólogos encabezados por Walter Moreland (Liam Cunningham) se dispone a entrar a La Casa de la Moneda española, en el centro de Madrid para recuperar un artefacto que, con su grupo, habían rescatado de un antiguo buque pirata que se hundió hace varios siglos atrás. Pero claro que para rescatar semejante premio tendrán que asaltar la bóveda más protegida del mudo y para eso necesitan un experto ingeniero y lo reclutan a Thom (Freddie Highmore), un joven que desborda de talento pero que no logra encontrar su lugar en el mundo y entonces decide embarcarse en esta aventura con Walter y todo su equipo de profesionales.

Este tipo de películas no tienen grandes misterios, es más, es bastante sencillo hoy por hoy hacer una de ellas. Lo que no es sencillo es caer en el aburrimiento porque, siendo sinceros, casi nunca le salen mal las cosas a los protagonistas y más que nunca, lo que vale más es el cómo que el qué. Ahí es donde se destaca esta película que aborda todas las características normales de este tipo de historias, que no tiene grandes giros, no tiene sorpresas, el guion es convencional y concreto pero que en esa simpleza logra salir airosa de los posibles baches que pueden haber. Quizás el detalle más pintoresco y lo que le da un poco de entidad a la película es que todo sucede en pleno mundial de Sudáfrica y eso la da un poco de personalidad distintiva al film, en muchos casos funcionando como salvador de guion, pero que sin dudas de la un brillo muy particular y propio. 

El elenco también le da un salto de calidad; Liam Cunningham (Ser Davos en GoT) y Freddie Highmore (Norman Bates, en Bates Motel) despliegan todos sus pergaminos y dan una muestra como desde la simpleza, también, se puede ganar al espectador y en esos roles donde es muy fácil pifiar y ellos que le dan la calidad necesaria para que la atención nunca se pierda. El resto del elenco hace lo usual, como se dijo anteriormente no es una cinta que se destaque por ser algo diferente, pero el que sale ganador total es el español Luis Tosar que en otras latitudes puede ser más popular pero que en estas tierras no tanto y es una gran sorpresa verlo actuar.

Asalto a la Casa de la Moneda es una buena aventura de robos y acción en donde su simpleza la hacer fuerte y contundente. Todo el tiempo se sabe que es lo que va a pasar, que nada está realmente en riesgo pero aún así es entretenimiento garantizado y una seguridad contundente, no como la bóveda madrileña.