Los servicios de streaming permiten vivir cosas atípicas. Normalmente se debería esperar años para ver secuelas de una película pero en este caso pudimos ver una trilogía totalmente nueva en cuestión de días. Fear Street se puede analizar de dos formas: como compendio e individualmente. Me permitiré ir una a una y después emitir opinión de los tres filmes como conjunto.

Fear Street: 1994

La primera de las tres películas es un clarísimo homenaje a los Slasher de los 90’ con muchísimos guiños a clásicos de la época. Lo que hacen con Maya Hawke en la primera escena es brillante, dentro del marco de “un pueblo maldito”. El planteamiento es sencillo: un asesino, o asesina, psicópata cada X tiempo comete una masacre en el pueblo de Shadyside y el mito urbano es que esto se debe a la maldición de la bruja Sarah Fier.

El filme sigue a un grupo de amigos compuesto por Deena, su hermano Josh, Kate y Simon. A través de una serie de eventos, que comienzan con este grupo de amigos visitando Sunnyvale (el pueblo “rival”) y encontrándose con la ex de Deena: Sam.

El elemento sobrenatural se hace presente enseguida cuando el asesino del inicio de la película, abatido por la policía, comienza a perseguir a los adolescentes protagonistas y se encuentran intentando salvar sus vidas. Sucede lo esperado: muchos homicidas revividos encerrados, trampas caseras y lindo gore. Después de apilar cadáveres y tener la sensación de “se terminó”, Sam es poseída e intenta matar a Deena. Tras inmovilizarla Deena y su hermano acuden en busca de ayuda de la sobreviviente de la matanza de la generación anterior: C. Berman, interpretada por la genial Gillian Jacobs. A partir de su historia comenzaría la segunda parte.

A mi criterio la primera parte es la más floja. Tiene muertes creativas pero… es un cliché caminando y a veces es demasiado lenta pero tiene un gran mérito que es dejarte con muchas ganas de ver cómo sigue la historia principal: la maldición del pueblo.

Fear Street: 1978

Acá seguimos la historia de las hermanas Berman en el campamento Nightwing en 1978, donde sabemos por la primera película que se cometió una masacre ¿a qué les recuerda? Como ya habrán adivinado esta segunda mitad es homenaje hermoso a Friday The 13th, Sleepaway Camp y muchos slashers de finales de los 70’.

El primer detalle hermoso de esta secuela es la dinámica de las hermanas Cindy y Ziggy Berman, siendo la primera la típica adolescente “perfecta” mientras la menor era la rebelde y revoltosa. El caos se desata cuando la enfermera del campamento intenta matar a uno de los consejeros, y novio de Cindy, Tommy Slater. Esto hace que estos dos junto a la pareja compuesta por los “junkies” Alice y Arnie, busquen la supuesta ubicación de la mano de Sarah Fier, lugar que aparentemente la enfermera, Mary Lane madre de Ruby la perpetradora de la matanza anterior a la que iba a acontecer, habría encontrado.

Las cosas se complican y mucho cuando encuentran la cueva de Sarah y Tommy enloquece y asesina con un hacha a Arnie. Alice y Cindy quedan atrapadas mientras que el poseído Tommy se dirige al campamento. Al mismo tiempo vemos la floreciente relación entre Ziggy y Nick Goode, miembro de la familia estelar de Sunnyvale.

Sucede lo que esperábamos: matanza a diestra y siniestra en el campamento de verano mientras Cindy y Alice intentan reunir la mano de Sarah junto a su cuerpo para terminar la maldición y detener a un Tommy Slater, ahora el asesino de Nightwing, que no podía morir de forma convencional. Si bien logran juntar mano y restos de Sarah Fier, nada sucede y todo termina con una armada de asesinos revividos matando a las dos hermanas, siendo Ziggy la cual sobrevive de milagro tras ser reanimada por Nick Goode. Esta segunda parte termina al enterarnos que C. Berman es Ziggy y no Cindy, asimismo Deena busca la mano de Sarah para juntarla con sus verdaderos restos encontrados en el bosque que unía Sunnyvale y Shadyside. Tras hacer esto, Deena viaja al pasado en el cuerpo de la mismísima bruja Sarah Fier.

Para mi sin duda la mejor de las 3 películas. Confieso la debilidad por los Slasher de esa época pero además de hacer el homenaje de mejor manera que el de los 90’, además de llevar adelante su propio relato de ese momento permite avanzar la historia principal de la maldición del pueblo de forma orgánica y veloz. No solo cumple con elevar la manija por la historia principal sino que también te hace empatizar con los personajes principales de ese trayecto histórico.

Fear Street: 1666

Llegamos a la tercera y última parte de la trilogía donde veremos finalmente el origen de la maldición de Shadyside. Después de descubrir cómo funciona el asentamiento peregrino y conocer mucho mejor a los actores de las películas anteriores en roles distintos, podemos observar la relación amistosa entre Sarah Fier y Solomon Goode, al ancestro del sheriff Nick, además de notar la tensión entre la hija del pastor Cyrus Miller, Hannah y Sarah.

La noche que los jóvenes del pueblo festejaron en la luna llena, Sarah y Hannah se besan y alguien las ve. Al tiempo el pastor Miller enloquece y asesina a todos los niños del lugar, lo cual lleva a una caza de brujas en la cual Sarah y Hannah son acusadas debido a los rumores de una relación homosexual entre ambas. La hija del pastor es apresada enseguida mientras que Sarah se esconde en la choza de su amigo Solomon, solo para descubrir que debajo de su hogar yacía una cueva donde se practicaban pactos satánicos. Por supuesto Solomon incrimina a su amiga, la cual al ser colgada junto a su amada confiesa que ella es la bruja para salvarla y echa una maldición pero sobre el clan Goode.

De vuelta al presente, con todo sabido, Deena y Josh son emboscados por el sheriff Nick Goode. Se hace evidente que el clan Goode lleva generaciones entregando un alma al diablo a cambio de deseos, la única opción para terminar con el calvario es matar al Sheriff. Deena, Josh, C. Berman y Martin, el conserje del mall que se hizo amigo de Josh, fraguan un plan para terminar con la vida de Nick. Pero primero debían lidiar con el batallón de asesinos revividos que quería evitar que se terminase el ciclo de sacrificios.

Finalmente, después de una muy divertida escena en el mall, logran matar al Sheriff, terminar con la maldición y limpiar el nombre de Sarah Fier. La película termina en una nota alta con Deena y Sam volviendo a salir, C. Berman visitando a la enfermera Lane para devolverle sus recortes que les permitieron encontrar la mano y con Josh con una renovada confianza en si mismo. Y por supuesto un cliffhanger de alguien hallando el libro demoníaco en las ruinas de la cueva ceremonial.

Una tercera parte muy interesante que es mejor cuando opta por el momento de horror de época en 1666 pero que se vuelva excesivamente cliché cuando vuelven al presente. Mejor que la primera parte pero ahí nomás.

En conclusión como historia troncal es muy buena. Más allá que desde el minuto 1 sabes que la bruja seguramente no era mala, es interesante que el giro vaya en torno a alguien que efectivamente hizo un trato con el diablo y no a que los malos son “los que la juzgaron”. Por suerte para todos no fueron con esa moralina demodé y dieron una conclusión más interesante. R.L. Stine tiene muchas sagas para jóvenes adultos que no son tan ligeras como Escalofríos y me parecen un universo interesantísimo para explorar y hacer productos de este estilo o bien una serie con historia autoconclusivas.

Un datito de color para cerrar: Fear Street tiene un subproducto literario llamado Fantasmas de Fear Street que sería la versión para más jóvenes de la obra original, ¿Qué tiene de interesante esta obviedad? Sencillo, durante finales de los 90 y principios de los 2000 fueron la joya insignia de la editorial Emecé en las Ferias del Libro Infantil en Argentina.