Cuando una pelea entre Superman y Mongul se estrella en una pequeña ciudad del noroeste, Naomi comienza una búsqueda para descubrir la última vez que una persona superpoderosa visitó su hogar, y cómo eso podría relacionarse con sus propios orígenes

En el 2018 DC trajo a Brian Michael Bendis a su editorial y le entregaron su propia línea en Wonder Comics. Aquí Bendis aprovechó para traer de regreso a varios héroes olvidados del panteón de DC como los Gemelos Fantásticos, Dial H y Connor Kent Superboy (con la Young Justice). Pero no solo eso también, utilizó éste pequeño rincón para introducir a un nuevo personaje, que lo volvió recurrente a lo largo de varios de sus títulos. Naomi ya forma parte de la Liga de la Justicia, escrita por Bendis, y tendrá su propia serie en la CW de la mano de Ava DuVernay así que mejor oportunidad para darle una mirada a su debut.

Junto con David F. Walker (Superb) cuentan la historia de Naomi McDuffie –homenaje al legendario escritor Dwayne McDuffie (Static Shock)- una adolescente, con padres adoptivos, viviendo en un pueblo chico deseando que su vida sea más emocionante. Envolviéndose en un enigma que rodea a su pueblo y a sus padres.   

Bendis y Walker narran un relato sobre adopción y el conflicto que un niño puede llegar a sufrir. El buscar saber de dónde vino, el deseo de ser especial y la necesidad de confrontación hasta obtener respuestas. La historia se desarrolla como un policial noir adolescente, con cada capítulo presentando una pista y un nuevo enigma. La escritura en este libro está al nivel de lo que uno esperaría de Bendis, muchos diálogos todos entretenidos, dinámicos y naturales. Junto con Walker logran crear una historia verdaderamente pequeña dentro del universo DC sin olvidarse de que forma parte del mismo, integrando pequeños elementos que ayudan a endulzar la mitología de este nuevo personaje.

El origen Naomi refleja muchos paralelismos con Superman y desde el vamos esto es claramente intencional, desde la historia de adopción que Bendis cuenta hasta la obsesión del personaje con él. Puede llegar a sentirse como un cliché para el lector, pero también puede sentirse como un elemento de rima. Se podría decir que Naomi sufre un poco de eso, su historia y tono se sienten como un cliché dando tonos a personajes infantiles como Ben 10, Jaime Reyes (Blue Beetle) o Miles Morales (Spider-Man), pero ella logra a pesar de todo sacar su propia identidad y estilo. 

Al fin del día el guion de Naomi es bueno al igual que su historia. Pero el verdadero triunfo de esta historia es el arte de Jamal Campbell (Prowler), que realiza él en su totalidad. Es sin lugar a dudas algo único, precioso y dinámico. Compone escenas de acción majestuosas y momentos emocionales aún más poderosos. Campbell le inyecta a esta «serie» mucha personalidad haciendo que Naomi sea un título que se deba de tener en cuenta. 

Este equipo creativo presenta un personaje interesante y una obra que llama la atención el ver cómo sigue, lamentablemente hasta la fecha solo tiene una mini serie de seis números y apariciones en otros títulos. Habrá que esperar a su segunda temporada para ver si Naomi logra destacar verdaderamente o si simplemente será un buen comienzo que no va a ningún lado.