The Falcon and The Winter Soldier está llegando a su final así que es una buena oportunidad para mirar a la primera aventura de Falcon como el Capitán América, de la mano de Rick Remender y Stuart Immonen

“¡Las primeras aventuras de Sam Wilson, el nuevo Capitán América comienzan! Hydra reúne la galería de villanos de Steve Rogers para acabar con el nuevo héroe. Sam tendrá que enfrentar al nuevo Hydra y descubrir el objetivo su final, pero ¿es demasiado tarde? ¿podrá Cap detener la Gran Nivelación?”

Rick Remender (Fear Agent) tomó el cargo de guionista del Cap en el 2013 para la movida de MARVEL NOW! Lanzando a Steve a la dimensión controlada por Zola para eventualmente traerlo de regreso y removerle el suero de super soldado haciendo que envejezca rápidamente. Estos primeros arcos presentan el motivo por el cual Steve abandona su título (física y personalmente), y mostrando porque Sam es su sucesor. Remender pone su propia impronta al traer ciencia extraña pulp, historias repletas de acción, personajes monologantes y una historia de familias rotas en el centro. Estos primeros arcos son muy entretenidos y alocados (desplayados por artistas como Romita Jr y Carlos Pacheco). Pero no voy a comentar de esos, estoy para decir si el comienzo de Sam Wilson como Capitan America está a la altura. 

La historia comienza con todo, lanzando a Sam directo en la acción enfrentando una base de Hydra dentro de un volcán y de ahí pasa por todo el mundo intentando detener el plan más alocado de Hydra hasta la fecha (probablemente). 

El arte de Stuart Immonen (All-New X-Men) está a la altura de la historia. Es dinámico, energético y frenético. Pero cuando se detiene genera paneles hermosos. Estos mismos son acompañados por el color de Marte Garcia y Eduardo Navarro, realizando algunas páginas con colores limitados que resaltan significativamente sobre las demás, creando un clima más frio y personal sobre el resto de la historia. Lamentablemente la historia no está a la altura del arte. 

Remender confecciona una historia centrada en Legado. Desde Sam continuando el legado de Steve, a Hydra empezando a planear el suyo con su maquiavélico plan de esterilizar a toda la población del mundo para que los únicos descendientes sean de Hydra. Esto también se refleja en Sam que en este momento está teniendo deseos de paternidad.  

Los diálogos de Remender son entretenidos y acordes a los personajes, hace un gran esfuerzo en darle un arco personal a Sam para esta aventura y presentando aspectos del personaje que son ideales para un lector primerizo en búsqueda de conocer más del él con pequeños flashbacks a su pasado mostrando la lucha de Sam y su determinación para mantenerse noble a pesar de todo. Estos recuerdos también presentan un rol en la narrativa, o lo intenta, los usa para presentar un retcon en el cual Red Skull es el “creador” de Falcon.

La verdadera fortaleza de Remender en este libro es que verdaderamente presenta a Falcon como alguien digno de llevar el escudo y todo lo que representa. Mostrando su inquebrantable voluntad y su deseo de luchar por el bien. Falcon no lleva el escudo buscando redención, lo lleva porque sabe lo que representa y lo que tiene que ser. También la forma en como Sam frustra el plan de Hydra es tan ridículo que es memorable. 

Lamentablemente la historia es un sinsentido tras otro, si uno se detiene a pensarlo, nada funciona, saltando de una escena de acción a otra para que no se aburra y no lo sobre píense. Ahogando los pequeños momentos que le dan mucha fuerza al personaje. Pochoclo súper entretenido intentando ser algo más, pero fracasando. Sam Willson es un digno del título de Capitan America, pero esta primera aventura no está a la altura del título.