En las últimas horas, seguro te encontraste con varias historias de la red social Instagram que compartían un particular corto de animación. Save Ralph, el vídeo que se volvió viral está siendo tema de conversación sobre una dolorosa situación que pocas veces toma importancia en la sociedad.

A simple vista, Save Ralph parece una divertida película de stop motion al mejor estilo Wes Anderson sobre un conejo valiente con un trabajo muy particular, pero todo cambia una vez que el protagonista comienza a hablar y a contar su historia. Protagonizado por Taika Waititi, el director de la próxima Thor: Love and Thunder, este corto es una llamada de atención y una forma inteligente de llegarle a las personas de una manera directa.

El cortometraje se presenta filmado como una especie de documental que sigue a un conejo de pruebas llamado Ralph, quien le cuenta a la cámara un poco de lo que tiene que hacer en su trabajo. Ralph cuenta que sus padres, hermanos e hijos murieron como animales de prueba, sirviendo a los humanos, y que él está ciego de un ojo, tiene quemaduras en la espalda y un timbre molesto en un oído que nunca desaparece, todo como consecuencia de lo que han hecho con él en un laboratorio donde lo inyectan y rocían con sustancias que pueden tener consecuencias terribles.

Explotando una de las mayores características de Taika, por medio del sarcasmo y la ironía, Ralph deja muy claro que lo que está sucediendo en la actualidad no tiene ningún sentido, es cruel y tiene que parar. Sus palabras dicen que está orgulloso de su trabajo, pero al verlo sentir dolor al moverse, rascarse y ser alejado de su vida por una mano misteriosa que lo encierra en una caja de plástico en la que no puede moverse, se revela lo que en verdad el director Spencer Susser nos quiere decir.

Ralph es un grito de ayuda que, de forma muy dolorosa y difícil de ver, busca convencer al mundo de tomar acción y cambiar la industria. No se podrán ayudar a conejos como Ralph compartiendo una historia de Instagram y seguir con nuestras vidas normalmente. Como ciudadanos debemos crear conciencia para que dejemos de comprar productos que fueron creados maltratando y torturando animales para, como dice Ralph, crear la ilusión de que son más seguros.