La importancia de una idea hace que un grupo de personas a través de todo el globo acuda a la herramienta más práctica y más a mano que existe, las redes sociales. En poco tiempo esa gente se magnifica exponencialmente por una causa que cree justa, la causa se llama #ReleaseTheSnyderCut y la idea es la visión de un hombre que según su criterio y gusto particular por el cine dicta que los superhéroes viven entre nosotros y son dioses todo poderosos, pero la particularidad que aporta este hombre en su visión es presentar historias donde estos semidioses son imperfectos, un grupo de individuos intentando encajar, los vamos a ver caer, los vamos a ver contrariados y muchas veces equivocados en su camino.

El doce de marzo del año dos mil diecisiete Autumn Snyder de veinte años toma la triste decisión de acabar con su vida a causa de una gran depresión. Zack arrastrando problemas con los ejecutivos de Warner por la constante presión que la taquilla les demandaba, decide abandonar el rodaje de la película por motivos incuestionables. Era primordial estar con su esposa Deborah en lo que debe ser uno de los momentos más duros en la vida de cualquier ser humano. Lo que viene después ya lo conocemos todos; la llegada de un director absolutamente contrapuesto a la visión de Zack Snyder y un sinfín de las peores decisiones por parte de un estudio que desconoce a estos personajes y al cual tampoco le importa rodearse de gente idónea.

La importancia de una idea para alguien que tiene los viejos valores de la industria en Hollywood cobra un peso gigantesco si además es supeditado al enorme valor de no traicionarse jamás, de no ceder ante la presión de la industria para acabar con un producto que en definitivas no reflejaría su visión primigenia. Zack Snyder se convirtió de alguna forma en esa idea de justicia, él mismo cobró para la gran mayoría de las personas que lo impulsaron en redes y a través de causas benéficas a levantarse y a recobrar las ganas de luchar por esa idea, ya no solamente como el verdadero acto de justicia poética sino que también en dedicar el logro a la memoria de esa persona amada que ya no estaba ahí. 

La película deja en claro y con sobradas razones la importancia de la visión de un director y otro, en puesta en fotografía y en construcción de personajes es una verdadera cátedra del subgénero superheroico que en todo caso habla más de la limitada capacidad del director del corte del año dos mil diecisiete que de este, Snyder es un arquitecto a la hora de construir con imagen y sonido parece siempre estar acertado en sus pasos; es ingeniería pura en composición y puesta. Cuando la película necesita epicidad es grandilocuente pero porque los personajes son enormes y el director sabe perfectamente eso, la escena de la lección de historia lo deja muy claro además se toma el tiempo para entregar con Steppenwolf un villano memorable que tiene justificado su accionar de antagonista y luce por momentos muy brutal.

A los largo de estas cuatro horas los personajes cobran un peso significativo. El primero es el personaje de Victor Stone (Ray Fisher) un proyecto de buen hijo, buen estudiante y con una carrera deportiva brillante a futuro, la secuencia del partido de fútbol es una de la escenas más emotivas jamás vistas, hicieron falta unas pinceladas de Zack para sacar de la manga una fotografía que impactan en ese aspecto de ratio 1.33: 1 que parece una obra de arte en movimiento, bastan unos minutos para saber quién es este joven Cyborg y por lo que está pasando pre y post accidente. Estos personajes conservan los valores más grandes de quienes los criaron y ni todo el poder monetario o armamentista del mundo puede corromperlos, y Victor en una escena hermosa demuestra quién es en el fondo.

LEER  The Suicide Squad: Detalles de la tecnología en la película y un nuevo póster IMAX

Lois Lane (Amy Adams) tiene su plot e importa; la muerte de Clark es algo que deja secuelas el dolor se percibe en ella que no pasa un buen momento y además de todo hay un detalle que nos hace estremecer y es saber que espera un hijo de quién todavía llora y quién fue el amor de su vida. No quiero dejar de mencionar los papeles de Connie Nielsen como Hippolyta, Diane Lane como Martha Kent, Joe Morton como Silas Stone y J.K Simmons como el comisionado Gordon que tienen su momento en la trama y realmente todos están muy bien.

Qué decir de uno de los momentos a mi gusto, más lindos de la película que es esa especie de corto presentación del personaje de Barry Alllen (Ezra Miller), un ejercicio de cómo narrar un corto dentro de una película y ser brutalmente eficaz me gusta pensar que esta es la forma en la que Zack percibe el enamorarse a esa edad, el tiempo se detiene el entorno deja de importar y uno queda embelesado simplemente contemplando a esa persona y es tan así que Barry se olvida de ocultar sus poderes metahumanos cuando el tiempo cobra su ritmo normal, de fondo la versión de Song to the siren de Rose Betts acompañando un momento ciento por ciento cine, cuando otros directores prefieren hacer uso de la herramienta de VFX para presentar personajes en escenas de acción despampanantes acá Snyder opta por ir por otro camino y vaya que lo hace bien.

Diana Prince (Gal Gadot) sigue recorriendo el camino de esa guerrera que añora con volver a su tierra natal, una gran líder que arrastra las decisiones del pasado y que no deja en ningún momento de ser el personaje claro visto en sus dos películas individuales, siempre con ese don de destacar las virtudes del otro pero sin dejar de ser feroz cuando la vida de inocentes corre riesgo. Una de las cosas a destacar es la relación creada entre los miembros fundadores de esta Liga de la Justicia Diana Prince y Bruce Wayne, hacen falta miradas o gestos para saber lo mucho que se entienden y créanme que eso es algo que parece calcado de las viñetas presten atención a esos momentos de apoyo en batalla donde tanto uno como el otro están a resguardo de la espalda de su compañero.

Ben Affleck nació para ser Batman, en este corte es solidez pura en cada frame en el que tiene acción respira viñeta el hombre tiene un plan y hay que acatarse a él, Bruce es voluntad pura combatiendo entre semidioses si alguna vez alguien logra mayor aceptación por parte del fandom seguramente está haciendo méritos; Jeremy Irons logra sin demasiado esfuerzo actoral interpretar un Alfred estoico la química con Affleck es superlativa todo es ganancia cuando comparten escena. 

Voy a tomarme unas palabras para hablar de la presencia de un villano que no necesita más que este preámbulo dentro de la trama ya que es prácticamente un secundario con una relevancia clave y es Darkseid y su séquito en Apokolips, vamos a ver a Steppenwolf mantener contacto permanente con esta cadena de mandos en su conquista de mundos y que van a derivar en un elemento clave para todo este lío inmenso y maravilloso, fruto de la creación del rey Jack Kirby quién es sin dudas es uno de los artistas más influyentes en la historia de los cómics. La ecuación antivida es un concepto creado por Jack en la década del setenta y básicamente es una fórmula matemática que genera a través del control mental que todos los seres del multiverso se vean sometidos a su voluntad; Kirby es un sobreviviente de la segunda guerra mundial y dicho concepto es una alegoría al nazismo al cual siempre repudió públicamente. Déjenme decirles que éste villano llegó para hacer historia. Lo vamos a ver por muy pocos minutos pero su sola presencia va a imponer un respeto importante gracias a la interpretación vocal de Ray Porter que es lo que James Earl Jones para Darth Vader por citar un ejemplo, hay algunas líneas de diálogo que nos van a sacar una sonrisa y sumado al macguffin de la ecuación es imposible que hoy no exploten las redes al pedido de una continuidad para ver esa batalla entre la Liga y Apokolips.

LEER  The Suicide Squad: Detalles de la tecnología en la película y un nuevo póster IMAX

Voy a detenerme a hablar de una de las cosas que me bajaron un poquito pero que no llegaron a hacerme dudar de la experiencia y es la resurrección de Kal-El y la verdad en todo este tiempo me moría por saber cuál iba a ser la manera de hacerlo volver, la idea que había tenido Snyder en un principio y que al final resultó ser esa que habíamos visto en dos mil diecisiete pero sin esos tediosos chistes fuera de lugar y con mucha mayor interacción y construcción de clímax. Tenemos el regreso de Superman en todo su esplendor, con traje negro y escenas muy conmovedoras como la de la decisión en la batcave o la del primer vuelo con la voz de Jor-El recitando esas líneas que erizan la piel y te hacen escapar alguna lágrima. ¿A quién se le puede ocurrir dejar afuera la escena de la granja? Eso es ADN puro. Es corazón y contexto del ícono que es Superman el hombre más poderoso del universo siendo hijo, siendo padre volviendo a recuperar su eje, su identidad, un hombre tan grande para muchos resumido en ese microuniverso que son sus dos personas más amadas, solamente alguien que no conoce a Superman puede dejar afuera esa secuencia que es un mimo al alma.

Superman llega al final del camino en esta trilogía y cuando hablamos del camino del héroe como concepto hablamos de Superman, el personaje que lo cambió todo, la definición de la esperanza y uno empieza a llorar como un niñe con esa frase que resuena en tu cabeza “Ellos te seguirán, tropezarán y caerán. Pero con el tiempo, se unirán a ti en el sol. Con el tiempo, les ayudarás a lograr maravillas.

Podría seguir esta reseña por varias páginas más amigos, pero para ir cerrando quiero hablar de dos cosas más que me parecen bien destacar la primera de ellas es la escena de Barry al final entrando a la speedforce con esa canción compuesta por Tom Holkenborg alias Junkie XL y que me parece uno de los mejores laburos del músico en su carrera junto a la BSO de Mad Max: Fury Road, les recomiendo el ejercicio de escucharla completa y apreciar el arte de complementarse al celuloide tan bien. Barry entra en la speedforce todavía no es muy experimentado en explotar su potencial, es un joven aprendiz aún pero esa secuencia es brillante contiene todo el dialogo que parece servir de metalenguaje fluyendo como un mensaje de Zack para con él mismo, quisiera que cuando la vean nuevamente le presten especial atención y disfruten de la emoción de ser parte de algo que va a cambiar las reglas del multiverso.

Y lo segundo que quiero decir tiene que ver con eso, los lectores tenemos conocimiento de lo que significa entrar de esa manera a la speedforce y generar un cambio en la línea temporal, es un concepto conocido en los cómics que pueden alterar los acontecimientos tanto del futuro como del pasado. A lo largo de la película se van dar varias escenas de tipo pesadilla post apocalíptica en una de ellas antes de la resurrección de Kal-El vemos a Diana teniendo un entierro al estilo vikingo con las amazonas en duelo incluida su madre Hippolyta, también Darkseid asesinando al rey de los mares Aquaman, incluso utilizando un poder que todavía no domina que son los rayos Omega, y lo más impactante quizás sea Superman sosteniendo el cuerpo calcinado de Lois Lane en la batcave en compañía de Darkseid en clara postura de sometimiento a la ecuación antivida (lo que lo hace malvado).

Ahora si voy a dedicarle unas palabras a la secuencia de epílogo donde vemos a esa resistencia de pocos sobrevivientes a este mundo en ruinas pero lo más interesante es la charla que se da entre Batman y Joker (Jared Leto) una demostración de lo que esa dualidad significa, una charla donde creo yo Bruce se permite cruzar esa línea que antes limitaba el completo caos propuesto por el príncipe payaso del crimen y esas reglas inquebrantables que mantiene Bruce como un juramento, del mundo casi no queda nada ¿Qué hace que estos dos hayan sobrevivido y juntos? ¿Por qué el Joker tiene conocimiento de líneas temporales? Esas son incógnitas que Zack nos va a dejar a mi gusto de manera muy inteligente y es un futuro que merece ser explorado analizando el contexto es una forma de poder tener control de los personajes y contar una historia en modo elseworld sin que el estudio interfiera; de darle la oportunidad de continuar claro.

LEER  The Suicide Squad: Detalles de la tecnología en la película y un nuevo póster IMAX

Al final vamos a tener esa última sorpresa que no era exactamente lo que el director tenía planeado pero también es interesante ver a este personaje que es Martian Manhunter (Harry Lennix) llegar a la puerta de un Bruce Wayne muy distinto, un hombre de fe que acepta la propuesta de alguien de otro planeta, que viene a advertirle de una amenaza mayor y que a mi manera de ver hasta el momento puede ser el nexo entre los personajes y esos pantallazos de ese futuro distópico. 

Estamos ante un regalo de película y es imperativo que no olvidemos eso amigos, hace unos años esto no tenía la más remota posibilidad de existir y sin embargo ya pudimos verla una y otra vez y emocionarnos. Vivimos en un momento particular del mundo y cuando de superhéroes se trata no necesitamos justificar para nada sus acciones, estos personajes son el fruto de mentes que quisieron regalarle a las personas esa posibilidad de abstraerse de las injusticias del mundo contemporáneo, son personajes nacidos de la fantasía y cuando necesitamos tener ese escape sea por simple estrés por necesidad de sentirte transportado a estos mundos de fantasía o simplemente por distracción, que sus logros sirvan para inspirarnos a ser mejores, imitemos sus valores permitamos que sus fracasos nos pongan tristes y que sus logros nos emocionen sin olvidar jamás que es fantasía y que es realidad, y que debemos luchar por las ideas porque si hay algo que se puede sacar de todo esto amigos es que hace falta una idea, solamente una idea para generar una verdadera revolución. Gracias Zack y Deborah Snyder.

PUNTAJE: 9.5/10