De la mano del director Peter Segal (Anger Management, 2003) y de los guionistas Erich y Joe Hoeber (Megalodón, 2018), llega a los cines de todo el mundo Grandes Espías (My Spy) una película que presenta a JJ (Dave Bautista), un soldado especialista en fuerzas armadas del ejército de los Estados Unidos que luego de ser transferido a la CIA para hacer trabajos de inteligencia aún no logra seguirle el ritmo a su nuevo trabajo y por eso su permanencia allí pende de un hilo. Cómo ultimátum, JJ y su compañera Bobbi (Kristen Schaal) deberán custodiar a la pequeña Sophie (Chloe Coleman) y a su madre Kate (Parisa Fitz-Henley) porque sus vidas están en riesgo. En el medio de la vigía, Sophie descubrirá que están siendo controladas por la CIA y allí ella y JJ deberán «negociar» para que la niña no los delate, primero con su madre y luego con las autoridades, y ahí es cuando su relación comenzará a evolucionar y se irá transformando en una amistad.

A pesar de que la premisa de esta cinta es una mezcla de Una Niñera a Prueba de Balas (2005), Un Papá Genial (1999) y Un detective en el Kinder (1990) y que la resolución del film es obvia desde que comienza prácticamente, las formas que utiliza el director para contar la historia es lo que la saca airosa y la convierte en una cinta entretenida y divertida para toda la familia. Uno de los principales valores que se le pueden reconocer al film es la autoconciencia que maneja el guion para burlarse del propio género de espías y abrazar una forma en particular de llevar la trama adelante, sin grandes riesgos pero tampoco sin fisuras y eso la hace concisa. Está claro que no es una película perfecta y por momentos el relato se aferra demasiado a la comedia y deja de lado el tema central, algo que en este tipo de películas el espectador suele ceder ante eso pero que hace más ruido de lo normal porque dentro de las dos horas de duración del film la trama más «adulta» sólo tiene escenas contadas y rondando muy pocos minutos. Dentro de los aciertos que se manejan, la transición permanente entre humor y acción queda de una forma muy orgánica y es ahí donde los protagonistas tienen tiempo para todo.

Las actuaciones son las típicas para este tipo de films. Con Dave Bautista cómo principal figura, la atención del espectador obviamente está en él y si bien cumple con lo que el papel requiere tampoco es que sea una sólida actuación suya ya que hay algo que no se puede entrenar o perfeccionar y es el carisma algo que por ejemplo le sobra a Dwayne «The Rock» Johnson pero que a Bautista, más ligado a películas de otro tipo, no se lo reconoce justamente por eso. La que sí se luce de principio a fin es la jovencita Chloe Coleman quién ya tiene algunas películas en donde tiene pequeños papeles pero que es una de las actrices casteadas para estar en Avatar 2 (2021) la tan esperada secuela de la taquillera aventura csi fi de James Cameron. Ella desde su simpatía y carisma hace a la perfección su labor y claramente es la gran actriz del film.

Grandes Espías es una de esas películas que a simple viste tienen todo para ser un fracaso pero gracias al entendimiento del género y a una buena interpretación de sus protagonistas el tiempo que se use para verla será aprovechado y no desperdiciado. La gran combinación de acción y humor es la principal característica que hace que esta comedia familiar salga a flote y entretenga a grandes y chicos por igual.