Dirigida por Dave Wilson y escrita por la dupla Jeff Wadlow / Eric Heisserer llega Bloodshot (2020), película basada en un cómic de nombre homónimo en donde el protagonista es un ex soldado estadounidense que se ve modificado genéticamente y en ese cambio él se ve beneficiado con la reestructuración biológica-tecnológica de su cuerpo haciéndolo prácticamente indestructible por la inclusión de nanobots en su sangre. Aprovechando la época dorada de las películas basadas en cómics, Bloodshot llega a los cines de todo el mundo en pos de ganarse un lugar y poder crecer como franquicia y si de franquicias se trata el tema, quién mejor que Vin Diesel para ser la cara representante del personaje.

Ray Garrison (Vin Diesel) es un soldado estadounidense de alto calibre, el mejor de su pelotón y líder del mismo, luego de regresar a casa después de una misión que parecía imposible y que logró concretar, él y su esposa Gina (Talulah Riley) se verán secuestrados por Martin Axe (Toby Kebbell), el líder terrorista del grupo que Ray había desbaratado previamente, y que luego procederá a matar a ambos. Para fortuna de Ray, su cuerpo se verá rescatado por una agencia que se encarga de brindarle a aquellos soldados que se ven dañados de alguna manera en combate con prótesis tecnológicas especificas para aumentar su potencial. En el caso de Ray le devolverán la vida gracias a que ahora su cuerpo y su sangre contiene pequeños robots moleculares que se encargan de regenerar el tejido orgánico de su cuerpo y que además potencian su fuerza. Allí Ray conocerá al Dr. Harting (Guy Pearce) el jefe de esta organización y a su mano derecha KT (Eiza González), quiénes lo ayudarán a encontrar al asesino de su esposa en busca de venganza.

A lo largo de sus casi dos horas de duración, la película es muy clara con respecto a un tema en particular: su originalidad. El tema es que no es una apreciación positiva, sino negativa ya que la cinta no tiene nada de novedoso y no tiene ningún elemento que no se haya visto antes, ni siquiera en las formas para contar la historia ya que los caminos de los personajes son clithes y constantemente recurren a los lugares comunes de películas de superheroes o comiqueras de mediados de los 2000s. La cinta sin embargo da muestras de que algo de potencial tiene ya que a pesar de no tener casi ningún aspecto atractivo propio durante todo el primer acto y gran parte del segundo la película es entretenida y llevadera pero luego de la resolución del plot twist central todo se desmorona y termina decretando uno de los peores terceros actos del último tiempo. A lo largo de todo el desarrollo del film se ve una clara intención de querer emular a las películas comiqueras de estos tiempos en donde, por ejemplo, abunda el humor pero acá se lo nota forzado todo el tiempo y bajo ningún punto de vista es gracioso, quizás esta sea su falla más reprochable. Otro aspecto clave para la cinta es el de las escenas de acción, en los momentos en los que ésta se ve en campo reducido (la implementación de disparos, persecuciones, peleas) todo pareciera funcionar, pero cuando eso se vuelve más grandilocuente todo se complica. Se confunden personajes, no termina quedando claro quién es quién y todo termina quedando en un sinfín de imágenes borrosas y ruidosas que no tienen el menor sentido. De la mano con esto último el CGI promedia lo mediocre durante toda la película y da la sensación de que cuanto menos se utiliza mejor.

En cuanto a las actuaciones hay que hacer dos distinciones que gracias a cuestiones completamente diferentes no terminan de convencer. Por un lado tenemos a Vin Diesel, cuyo personaje tiene las motivaciones necesarias cómo para que el espectador conecte con él y con su causa, que incluso hasta le tome cariño por su pasado y por lo que sufrió pero la actuación de Diesel es lamentable, no demuestra absolutamente nada en cada uno de sus, incontables, primeros planos. De manera totalmente inversa Guy Pearce tiene una sólida actuación pero que a la hora de desarrollo de personaje y motivaciones asombra el poco trabajo que los guionistas se tomaron para mostrarle al público un poco más de su personaje que termina siendo más importante de lo que podría parecer en un comienzo.

Bloodshot es una película que tenía mucho potencial en los papeles pero que demuestra, una vez más, que lo necesario para que una transposición a la gran pantalla funcione está más en las formas que en la historia que se pueda tener detrás. Un guion mediocre, actuaciones que promedian lo lamentable y escenas de acción que confunden permanentemente, son los pilares en donde Bloodshot se basa para intentar crear una saga de películas pero que seguramente quede en el olvido este mismo año.