Después de muchos papelones cinematográficos -te estoy mirando a vos Dark Universe- finalmente tenemos una sólida película de terror con un monstruo clásico como protagonista. Enterrado y velado el infame Dark Universe, Universal cedió los derechos de sus monstruos al estudio que nos trajo algunas de las mejores obras de genero de la década. La pregunta era: ¿Qué monstruo daría el puntapié inicial?

Sabemos que El Monstruo de Frankenstein y Drácula son dos buques insignia pero el primero recibió un balazo en el pie con I, Frankenstein (2014) y el segundo ya venía golpeado por Drácula Untold (2014) que fue tan mala que el Dark Universe la excluyó. Con los Universal Monsters de oferta, Jason Blum optó por una opción cuando menos curiosa: El Hombre Invisible.

Antes de comparar la actual con la de 1933, dirigida por el magnánimo James Whale, vale decir que hubo un soft reboot con El Hombre Sin Sombra (2000) protagonizada por Kevin Bacon. Con críticas mixtas rápidamente pasó al ostracismo.

El Hombre Invisible está basado en la novela homónima del brillante H.G. Wells. La de 1933 fue protagonizada Claude Rains, después que el papel fuese rechazado por Boris Karloff, y nos ofrece un acercamiento bastante cercano al texto. Jack Griffin, un químico, descubre la fórmula para ser invisible. La misma lo vuelve loco ¿o fue el exceso de poder? Y quiere dominar el mundo utilizando este poder, comenzando por sembrar el terror cometiendo crímenes varios. De trama simple para los estándares de hoy en día, ofrece muy buenos efectos para la época y deja la icónica imagen del hombre invisible quitándose las vendas para descubrir que no había nada debajo.

¿Cómo modernizar este concepto casi arcaico? ¿Se podía hacer algo con un personaje que sería hasta cómico hoy en día? Increíblemente sí. Griffin pasó a ser un experto en ópticas y esta vez su obsesión no era la dominación mundial sino una mujer. Metiéndose en una temática actual y bastante candente como lo son los acosadores y parejas violentas, la película lo lleva al siguiente nivel usando el concepto: ¿Y si un novio violento y acosador encima fuese invisible?

Sin meterme mucho en la película en sí, para eso lean nuestra review aquívale decir que utiliza esta premisa a la perfección dándonos una sólida película de terror, que para mí hace un giro de más al final, pero que esta tan bien hecha que no solamente le dio una gran giro a la invisibilidad sino que también generó  una imagen que le compite al hombre cubierto de vendas. 

Blumhouse sacó un conejo del sombrero con un proyecto que era mirado de costado. Si bien habrá que ver la taquilla, ilusiona que estos monstruos estén en manos capaces. El rumor cada vez más fuerte habla de La Novia de Frankenstein con John Krasinski involucrado en el proyecto. Desde mi humilde lugar, me subo a ese barco.