Basada en la novela homónima de 1903 escrita por Jack London, The Call of The Wild es una película de aventuras que combina la animación computarizada con live action y que está dirigida por Chris Sanders y escrita por Michael Green. En esta nueva adaptación del clásico literario y que ya supo tener su adaptación cinematográfica muchos años atrás, en 1935, se cuentan las aventuras de Buck, un perro que luego de ser castigado por sus dueños es secuestrado por un vendedor de perros para trineo que lo termina separando de su familia para siempre. Esto hará que el canino deba adaptarse a diferentes dueños durante mucho tiempo de su vida hasta que de un momento a otro empiece a escuchar el llamado de algo que va mucho más allá de un dueño u otro comenzará a escuchar las voces de su instinto y eso lo llevará a experimentar situaciones que nunca antes había vivido.

A pesar de que su premisa pueda parecer conmovedora y alentadora, ésta nueva adaptación de uno de los best sellers más famosos de Estados Unidos carece totalmente de alma y se termina conformando un relato que intenta conmover todo el tiempo al espectador con golpes bajos pero que sólo logra entretener ligeramente luego de la primera media hora de metraje. Con un guion que permanentemente cae en lugares comunes y que diluye o agigante de manera abrupta y a su gusto y placer algunos conceptos de la obra literaria, la película deambula sobre si misma durante demasiado tiempo para intentar llegar al punto en donde la trama si se vuelve un poco, muy poco, más interesante cómo para los parpados no logren pesar tanto. Este tipo de historias parecieran haber quedado viejas y son necesarias algunas vueltas de tuerca para enganchar al público que va a la sala a buscar algo más, un condimento extra que no tiene que ver con estar cargado de diálogos o la búsqueda personal por saber a donde pertenecer sino por los caminos por los que esa aventura son transitados.

El CGI utilizado es de una calidad inferior a la que se podría esperar y por momentos los animales computarizados quedan muy en evidencia que no son reales. Al mismo tiempo, la interacción con los humanos si está bastante bien y se logra disimular de buena manera que el animal no está allí realmente. En ese último aspecto hay dos actores que cumplen con creces y logran disimular bien y que son Harrison Ford y Omar Sy que son las únicas dos personas en un elenco con muchas estrellas que logran destacarse. Otro de los aspectos negativos es la participación de Dan Stevens como villano principal, que en realidad en la obra no es tal, pero que está plagado de clichés villanescos y que conforman un personaje totalmente ridículo que no logra imponer ni temor ni el mínimo respeto.

El Llamado Salvaje es una película que parecería haber quedado atrás en cuanto a lo que una adaptación literaria tiene para ofrecer. Un CGI bastante pobre, un guion que deja bastante que desear y un desarrollo de personajes que promedia lo lamentable, salvo algunas excepciones, conforman una cinta que termina siendo una decepción.