THE OUTSIDER (2020)

El horario de la serie prime time de HBO (domingo 22:00) que solía ocupar la premiada y exitosa Game of Thrones, fue otorgado este año a The Outsider, una adaptación del libro del mismo nombre de Stephen King, publicado en 2018. La historia nos presenta el confuso y aterrador caso del profesor de primaria y entrenador del equipo de baseball del vecindario, Terry Maitland (Jason Bateman). Coach Terry es acusado de la violación y el asesinato de Frankie Peterson, un niño de 11 años al que incluso entrenó en su equipo de baseball.

Hay una contundente cantidad de testigos que lo vieron a la hora y en el lugar del crimen, y cámaras que respaldan los testimonios. Pero a la vez, Terry insiste en que él estaba de viaje con su familia… y también hay material que lo prueba. Entonces, ¿cómo se juzga a una persona con este tipo de evidencias? ¿quién tiene razón, y cuántas vidas se ponen en juego al exponerlos a esto? ¿Si esto le ocurre a una persona, es posible que haya también otras afectadas? ¿Puede haber una explicación paranormal para todo esto y que Terry sea una simple víctima de algo más grande que nosotros mismos?

Los primeros ocho capítulos ya se encuentran disponibles en las plataformas de streaming, y mejoran semana a semana. Tiene excelentes interpretaciones de un intachable cast (Jason Bateman, Cynthia Erivo, Ben Mendelsohn, Julianne Nicholson), gran variedad de personajes e historias que se entrelazan y nos mantienen al borde del asiento, y una dirección de fotografía digna de la pantalla grande. Jason Bateman brilla como director de los primeros dos capítulos y nos sumerge en una realidad donde la injusticia, lo paranormal y lo cotidiano conviven en un pueblo de Georgia.

SALEM’S LOT (1979)

La primera adaptación de una obra del escritor a una miniserie de dos capítulos fue Salem’s Lot, con dirección de Tobe Hooper (Poltergeist, The Texas Chainsaw Massacre). Está relatada en dos episodios, con las actuaciones de David Soul y James Manson.

Salem’s Lot fue el primero de muchos desafíos de la industria cinematográfica para adaptar obras de King debido a la longitud y complejidad de su trama. Tras pasar por varios productores y escritores que esbozaron borradores (que ninguno dejó satisfecho a King), Warner Bros cerró el trato con Paul Monash para desarrollar el guion, quien previo a eso había trabajado en Carrie y Peyton Place, por lo que tenía experiencia en ambos frentes: obras de King y relatos sobre pueblos pequeños.

La historia sigue a Ben Mears (Soul), un escritor que regresa a su pueblo natal para escribir un libro sobre una casa supuestamente embrujada. La casa en cuestión es, ahora, propiedad de un escalofriante sujeto, Richard K. Straker (Manson), por lo que Ben se ve obligado a instalarse en una pensión del pueblo. Desde su habitación y mientras trabaja para completar su libro, Ben percibe que las personas en Jerusalem’s Lot desaparecen de a poco. Así, sencillamente: un día están, y al otro, ya no… y a una parte de la población le parece absolutamente normal. Otra parte de los habitantes, con ayuda de Ben, comienzan una investigación que los llevará a descubrir que algo terrible e inimaginable está apoderándose del pueblo.

Para los efectos y las visuales del proyecto, Hooper se basó en películas como Psicosis (1960) e incluso introdujo a Kurt Barlow en homenaje a Nosferatu (1922), una de las más grandes y respetadas historias de terror del cine. La estética y adaptación de los personajes también está relacionada a esta última, y la miniserie tuvo un gran impacto en proyectos “vampíricos” que llegaron después, como Fright Night (1985) y una escena inolvidable en The Lost Boys (1987). En los 90s siguió brindando material de inspiración para producciones como Buffy the Vampire Slayer (1997) e incluso en la serie Hannibal (2013) se puede ver una clara referencia a la obra de Hooper.

De parte de la audiencia y la crítica profesional recibió excelentes reseñas que la califican como “aterradora” y “una de las mejores adaptaciones a la pantalla de una obra de Stephen King”. Es cortita, se consigue fácil y no te la vas a querer perder. Excelente plan para un viernes de pochoclos.

THE STAND (1994)

Una de las joyitas cuando de adaptaciones de King se trata. Ganadora de dos Emmys por efectos visuales y mejor sonido y nominada a mejor dirección de fotografía, entre otras, The Stand es simplemente imperdible.

Stephen King se encargó de escribir el guión, y pidió específicamente a Mick Garris como director, quien luego dirigió otras adaptaciones del autor como Desperation (2006), The Shining (1997), la miniserie (ah, no lo tenías ese dato, no?) y Riding the Bullet (2004). Como -de nuevo- era un material muy complejo para adaptar al formato película, se optó una vez más por la miniserie, en este caso de cuatro capítulos de hora y media cada uno. Es un proyecto con muchísimo presupuesto invertido y muy bien aprovechado en un elenco numeroso (más de 125 personajes) y súper noventoso (Gary Sinise, Molly Ringwald, Miguel Ferrer) y cameos impensados (el mismísimo Stephen King, Sam Raimi y el director Tom Holland).

The Stand nos trae un futuro apocalíptico luego de una terrible plaga mundial, en el que sus habitantes deben tomar una decisión: unirse al diabólico Randall Flagg (Jamey Sheridan) o acompañar a la anciana Abigail Freemantle en una misión contra Flagg y sus secuaces. Tiene momentos de tensión, escenas que nos hacen emocionar, temer por la vida de los personajes, pero por sobre todo supo adaptar el contenido del libro para que el contenido audiovisual sea disfrutable, entendible y apreciable.

Más de una vez nos hace contener el aliento, y la longitud de los episodios, al tratarse de un relato tan interesante y con tantas historias individuales para contar, pasa desapercibida. Imperdible si disfrutás de buenas adaptaciones de terror.

22.11.63 (2016)

Pero también Stephen King cubre otras áreas que no son el terror, y 22.11.63 es una fiel prueba de eso. La fecha, por supuesto, pertenece al día en que asesinaron al 35 presidente de los Estados Unidos, John F. Kennedy.

Esta miniserie de sólo ocho capítulos sigue la historia de Jake Epping (James Franco), un profesor recientemente divorciado que viaja en el tiempo al año 1963 para evitar el asesinato del Presidente. El problema surge cuando Jake, al tratar de evitar el crimen, se ve obligado a camuflarse en la sociedad de los sesentas. Mientras esboza un plan para evitar que el supuesto asesino de Kennedy, Lee Harvey Oswald logre su cometido, Jake consigue un trabajo, una nueva oportunidad, una nueva chance de hacer las cosas bien.

Sin embargo, Jake debe tener siempre presente que 1963 no es su verdadera realidad sino un universo paralelo, un escape temporal a sus problemas en su vida real. El límite entre su deber y sus deseos se desdibuja, como también las lineas entre lo que cree saber y lo que realmente ocurrió el 11 de noviembre se vuelven difusas. ¿Es realmente Lee Harvey Oswald el asesino de Kennedy, o tenía razón para declararse inocente hasta el último momento de su vida? ¿Es posible que detrás de ese famoso asesinato haya una conspiración más profunda que ponga incluso la vida de Jake y sus afectos cercanos en 1963 en peligro? ¿Hasta dónde puede llegar un hombre en busca de la felicidad y la supuesta justicia?

11.22.63 es un contenido imperdible e imparable, que uno no puede esperar a saber cómo termina. En Rotten Tomatoes tiene una calificación de 82%, y en general recibió muy buenas críticas, tanto en el aspecto adaptación como en la consistencia de guión y las actuaciones de los actores y las actrices.

CASTLE ROCK (2018)

Para el final, la serie que reúne a todas las joyitas del universo Stephenkingniano. De la mano de Hulu y bajo la producción ejecutiva de J. J. Abrams y Stephen King, este proyecto de dos temporadas junta diversos personajes e historias del autor en un mismo pueblo, Castle Rock, en Maine, que aparece en repetidas ocasiones en sus relatos.

Si bien deja las historias específicas del autor de lado, aparecen repetidas referencias a sus libros, como la mención de perros asesinos y personajes con nombres que nos son familiares: la sobrina de Jack Torrance (The Shining), la mismísima Annie Wilks (Misery) y muchas sorpresas más.

Castle Rock se centra alrededor del abogado Henry Matthew Deaver (André Holland), que luego de haberse exiliado de su pueblo por acusaciones en su contra a la hora de la muerte de su padrastro, regresa debido a un pedido muy particular. Quien lo solicitó es el prisionero conocido como El niño/el ángel (Bill Skarsgård), que residía en la conocida Shawshank Redemption (Sueños de libertad) en condiciones inhumanas y es liberado, lo que causa un gran revuelo e indignación en el pueblo. A partir de eso, cosas muy extrañas empiezan a acontecer, y Henry se encuentra, una vez más, en manos de un tenebroso lugar donde las cosas más inesperadas e indeseadas pueden darse.

Lo que nos mantiene pegados a la pantalla en Castle Rock es la atmósfera que se crea alrededor de este universo. Con direcciones impecables de nombres como Michael Uppendahl (Mad Men), Andrew Bernstein (House), Nicole Kassell (Watchmen) y Ana Lily Amirpour (A Girl Walk Home Alone at Night), los escalofríos, las dudas y los sobresaltos no dan respiro, y nos dejan queriendo saber más de la verdadera historia de este lugar. La dirección de fotografía es digna de la pantalla grande, la música es esencial para acompañarla y brindarle un toque Carpenternesco, y las actuaciones son espectaculares. Para el amante de King o simplemente el suspenso, es un must watch.