Las aventuras de la resistencia del Coloso llegaron a su temprano final. La conclusión de la temporada y la serie en general es algo mixto… La segunda temporada hace lo que toda continuación debe hacer, incrementar el peligro, expandir el “mundo” y profundizar a los personajes que no tuvieron su chance la primera vez. La historia de esta temporada cuenta con aspectos que son muy reminiscentes a Battlestar Galactica y Robotech, con el Coloso huyendo de la Primera Orden mientras intenta buscar recursos para sobrevivir y un nuevo mundo el cual poder llamar hogar, al mismo tiempo el conflicto interno de los ciudadanos tratando de ajustarse a la nueva vida.

Estos aspectos son entretenidos pero la verdadera fortaleza de la serie se encuentra cuando la Primera Orden y Tam son el centro del conflicto. El dilema interno de Tam está muy bien llevado y construido. Se le presentan numerosos casos para rendirse y volver al Coloso, pero ella continúa su camino en la Primera Orden, pero como SW es una historia de redención, eventualmente logra ver la luz y volver. En el otro lado del espectro está Kaz que crece considerablemente en ésta segunda temporada, deja de ser un joven niño deseoso de aventura y comprende el verdadero valor de la lucha en la que se encuentra. Ayuda a la gente del Coloso a sobrevivir, pero ayudarlos a huir no es suficiente para él, desea ir con la resistencia y luchar de verdad. Estos dos personajes se complementan mucho, tanto en ideología y pasado. Tam siendo una niña que vino de la nada, luchó por todo y su traición la empuja a la necesidad de orden, reglas y estructura. En el caso de Kaz es el niño rico que tuvo todo, a pesar de su incompetencia nunca luchó verdaderamente por nada, y ahora se encuentra peleando por gente que aprecia, comprendiendo el peligro y las consecuencias de la lucha.

A pesar de todo, la verdadera fortaleza de la serie es la animación. El trabajo logrado por todo el equipo es sin lugar a dudas sorprendente y la segunda temporada solo mejora en calidad. Las escenas de vuelo son deslumbrantes y claras. Una labor de animación realizado con muchísimo amor, única y con claras alusiones a Robotech/Macross.

Pero lamentablemente Resistance tiene una problemática constante que le impide alcanzar todo su potencial: su tono y el uso del humor. Es inconsistente y mal utilizado. El mismo no viene de las interacciones de los personajes pero viene a expensas de ellos, principalmente de Kaz. Hay capítulos donde Kaz se lastima como el Wile E. Coyote (El Coyote y el Correcaminos) pero luego tenemos que esperar que su vida corra verdadero peligro cuando se enfrenta a la Primera Orden. Esto pasa a lo largo de varios capítulos y es siempre un problema. Sumado a esto la serie cuenta con una ausencia importante de la mitología a lo largo, la Fuerza. Clone Wars y Rebels no sólo contaban historias sobre humanidad en tiempos de guerra, sino también dedicaban muchos capítulos a la Fuerza y la comprensión de la misma. Para una serie como Resistence es complicado hacer eso debido a la falta de personas sensibles a la Fuerza en la trama, pero la misma no hace siquiera un intento en tratar de incorporarla.

MENCIONES ESPECIALES

Episodio 6 «From Beneath«: La tripulación viaja al hogar de Flix para conseguir combustible, pelean contra “dragones” y al final aprenden una lección sobre moral, codicia y la protección ambiental. Este capítulo en lo superficial no tiene nada sorpresivo hasta que llega el final y confirma la relación de pareja entre Flix y Orka.

Episodio 11 «Station to Station«: Kaz y Neeku se infiltran en una estación (igual al Coloso) de la Primera Orden para robar un componente clave para su supervivencia. Tam los descubre y su conflicto incrementa. Este capítulo recuerda que la serie siempre fue más fuerte con la Primera Orden en ella, el conflicto de Tam tiene sombras al de Kylo con su temor a volver a la luz por ser rechazada por sus amigos y aliados. Y un guiño al sketch de Adam Driver en SNL.

Episodio 14 «The Mutiny«: Los piratas intentan realizar un motín con Droides de batalla, Doza los detiene y encuentra una solución permanente para su problema. A pesar de la increíble incorporación de los droides de batalla B1 y B2 a la serie, creando una ínfima conexión con Clone Wars, éste capítulo tiene el mejor uso de humor de toda la serie, es entretenido, dinámico y no recurre a chistes burdos o tontos.

PARA REMARCAR

Episodio 7 «The Relic Raiders«: Kaz y compañía descubren un antiguo templo jedi y dentro del mismo hay un santuario Sith. Mas allá de la pequeña exploración del santuario y la explicación del lugar, este capítulo tiene todo lo malo de la serie. El ritmo es lento, los chistes malos y la resolución insatisfactoria.

Star Wars Resistence cuenta una linda historia sobre valentía, perdón y crecimiento con una animación fantástica. Generando un gran producto ideal para los mas jóvenes. Pero la inconsistencia en el tono y el mal uso del humor la opaca, dejando un producto no muy amigable para los adultos, a diferencia de sus predecesores.