Un poquito de esto y un poquito de aquello…

La sensación de Déjà vu es más común de lo que se cree. Esto se potencia en el ámbito videojueguil donde los patrones de éxito suelen repetirse por las grandes marcas que buscan de rebote alguna moneda. Pero en esta lista no solo recopilamos a los polémicos, sino a aquellos alumnos que han superado al maestro.

Algunos de estos “factores prestados” hicieron escuela y es indudable que marcaron tendencias, pero existen algunos títulos que afinaron y perfeccionaron lo creado. Los conceptos tomados suelen tener una carga negativa, pero no necesariamente son viles copias sin alma ni personalidad.

DANTE’S INFERNO

God Of War fue un parte aguas y un soplo de aire fresco en el genero de hack and slash. Con una escena gore y una reversión de los cuentos mitológicos, las demás personas fuera del publico de Sony estaban sedientas de sangre y acción acelerada. Fue entonces que EA paró la oreja y acató las ordenes para entregar una propia versión de la Divina Comedia, el clásico de la literatura.

Dante tiene que enfrentarse a los pecados capitales mientras desciende por los círculos del infierno. Todo para intentar recuperar al amor de su vida. Los controles familiares, los quick time events, los obres, la magia y ciertas secciones de plataformas hacían recordar al espartano. Pero dentro de su propia identidad destaca la estética gótica, con toques barrocos sobre todo en la arquitectura y diseño de niveles. Además los jefes finales, que a pesar de que no se comparan con los dioses del olimpo, logran transmitir un agregado muy interesante a la narrativa.

CRASH TEAM RACING

En este caso se dio al revés para quienes poseían una PlayStation. Corría el año de 1994, Sony llegó a tener una alianza con la milenaria Nintendo para agregarle un lector de CD y cartucho a la próxima generación de consolas. En medio de la traición corporativa, donde solo hubo un prototipo conocido de esta “playtendo”, decide separarse del todo con la empresa nipona y crear un área enfocada en videojuegos. Mientras que el cartucho quedaba desfasado el éxito de la PSONE volaba, pero le faltaba algo que la gran N tenía: El género de kartings, donde brillaba Mario Kart.

Pero Sony tenía su propia mascota, un marsupial mutante con jeans llamado Crash. Los de Naugthy Dog ya habían sacado la trilogía, una entrega más exitosa que la otra. La fórmula podría haber sido sencilla pero decidieron arriesgarse con Crash Team Racing, un juego completamente tridimensional que daba una gran campaña y un inolvidable modo multijugador. Fue el pionero en usar la multitap y conectar a 4 jugadores de manera simultánea mientras sorteaban las trampas y rampas de las pistas más locas jamás programadas. Se volvió nostalgia instantánea y logró ser un competidor más que digno.

THE SIMPSONS: HIT AND RUN

¿Una parodia puede ser mejor que el producto original? El título de la familia más famosa de la televisión es la respuesta. Ya había demostrado que tenía pasta en las recreativas con su espectacular beat team up, donde teníamos que rescatar a Maggie. Pero “bebiendo mucho” del Creazy Taxi sacaron su propia versión menos Taxi y más Creazy.

Tenía unos increíbles detalles pulidos y grandes referencias a la serie, pero no dejaba de tener sustancia por si mismo.  Incluyó una navegación mucho más versátil que Creazy Taxi y aunque era un poco fantasioso, era mucho más entretenido manejar por Springfield que por los mundos abiertos de la época como Taxi Driver o (palabras mayores) GTA. Su jugabilidad y su extravagante motor de física fueron divertidos y hasta el día de hoy con su acabado artístico ha envejecido bastante bien.

THE GODFATHER

No decimos que este juego haya superado a GTA pero digamos que tomó varias mecánicas y las plasmó en el universo de una película de culto. Los videojuegos inspirados en cine no suelen salir bien, más aún si intentas copiar un elemento que está de moda, pero El Padrino fue la excepción. Introduciendo una mayor participación con los negocios turbios de la vieja Nueva York y unas estrategias de “persuasión” el videojuego desarrollado por la vieja EA fue todo un acierto.

Desde la ambientación de los años 50, los burdeles, la ciudad viva y las balaceras entre familias mafiosas, cada detalle era apreciado no solo por los seguidores de GTA sino también por aquellos puristas del film. Robar autos, cometer asesinatos por encargo y hacer contrabando ilegal eran sellos característicos de la franquicia de Rockstar hasta que The Godfather golpeó fuerte la mesa y dijo que también era “Cosa Nostra”.

GUITAR HERO

Tal vez no esté muy de moda ahora, pero hubo una época donde las personas se las pasaban en frente de una pantalla tocando una guitarra de plástico y era ovacionada por un público digital. Guitar Hero no fue el primero en incursionar en los juegos musicales que contaba con un control en forma de instrumento. Esta novedad se introdujo en un juego japones producido por Konami llamado Guitar Freaks. Esta vanguardia tecnológica estuvo en los salones de fichines y como comenzaba a tener más popularidad inversores vieron la oportunidad para volcar la idea a consolas de sobre mesa.

Se pusieron en contacto con un pequeño estudio de desarrollo llamado Harmonix quienes ya tenían experiencia en los juegos rítmicos Amplitud para PS2. A esta fórmula le agregaron covers de canciones bastante conocidas en el ambiente rockero como Barracuda del grupo Heart y grandes clásicos de Queen, The Rolling Stones entre otros interpretes originales. Pero como suele pasar en las bandas, una parte de Harmonix se separaría para crear Rock Band que aunque en los primeros años cosechó buenas ventas pero la franquicia se estancó y la novedad ya no vendía. Pero fue bueno mientras duró.