Jugamos al nuevo Ghost Recon, en donde los tiros, explosiones y adrenalina no faltan.

Nos adentramos una vez más al mundo virtual de supervivencia propuesto por Ubisoft. En esta ocasión, vamos a hablar del último de la saga Tom Clancy’s, titulado Ghost Recon: Breakpoint. Antes de empezar, quiero aclarar que nunca jugué a fondo con ninguno de los anteriores Ghost Recon, por lo cual mi experiencia fue desde ya, atractiva por su propuesta inicial, gráficos, gameplays y la inclusión de Jon Bernthal (The Walking Dead, The Punisher) en su historia principal.

El título propone dos modos de juego bastante claros. Por un lado es tan simple como un nuevo shooter para jugar en línea con amigos y por otro, tiene una campaña principal que desafía nuestra destreza como jugadores. Siendo bastante picante por su nivel de dificultad, pero atractivo para seguir intentando las veces que sean necesarias, vamos a analizar de lleno lo más interesante y también sus partes flojas de Breakpoint.

HISTORIA

Aquí es donde la tenemos más jodida. Nuestro personaje principal que puede ser femenino o masculino, es líder del escuadrón conocido como los Ghost. En una de sus primeras misiones, la unidad es atacada salvajemente por el squad de Cole D. Walker (Jon Bernthal), quien desde el comienzo se calza el título de villano en la historia. Walker se apoderó de la Isla Auroa, un específico lugar donde se concentra un alto nivel de armamento, tecnología y riqueza en esta realidad ubicada en el año 2025. Varados y sin ningún tipo de refuerzo, depende únicamente de nosotros liberar a los rehenes de la Isla, luchar en un terreno súper hostil y matar a cientos de soldados para detener el plan de los malos.

Básicamente la historia nos deja ser una vez más el héroe, así que el objetivo principal es realizar diferentes misiones de todo tipo estratégico para derrotar a la banda de Walker y liberar Auroa. Es un modo de juego donde predomina la mente fría, calcular las jugadas y desplazarse con sigilo. Saber hacer correr los segundos, pensando que no hay apoyo y que únicamente dependemos de nuestras acciones lo hace mucho más especial. El nivel de los adversarios desde un principio es elevado a diferencia del nuestro, así que estaremos visitando a la muerte en más de una ocasión. La prueba y error sirven de aprendizaje para entender al personaje, confiar mucho más en sus virtudes para disparar y eliminar en el momento indicado. Todo el estudio de estrategias y las decisiones que tomamos, están llevadas de una manera bastante interesante por parte de Ubisoft, volviendo al juego frustrante por muchas partes, pero al mismo tiempo en un constante desafío para no rendirse tan fácil.

La confianza es clave para evolucionar como soldado y obviamente avanzar en la historia. Los rivales en las misiones siempre serán cada vez más imposibles, pero utilizando nuestras herramientas extras como drones y diferentes combinaciones de bombas, ataques con rifles y eliminaciones con sigilo, activando la acción cuando sea necesaria, estudiando y aprendiendo de las muertes, Breakpoint busca que nos superemos constantemente como jugadores.

JUGABILIDAD

Los fans de los mundos abiertos estarán más que contentos con la jugabilidad que presenta Breakpoint. Desde ya, la Isla Auroa es un mapa enorme con muchísimas zonas por explorar. Eso sí, no estaremos solos, ya que cada rincón y sector de la Isla está completamente vigilada y “los paseos de turistas” se hacen complicados, así que también tiene esa particular sensación de que estamos en un lugar hermoso, pero al mismo tiempo complicado para transitar. Como la mayoría de los últimos juegos de la empresa, para no decir todos, como por ej Assassin’s Creed o Far Cry, nuestro personaje es arrojado en un mapa y avanzando en el juego, se podrá desarrollar nuevas habilidades, conseguir nuevas armas y por supuesto, prendas, accesorios y todo tipo de customización.

Realmente no hay nada que reprochar a la hora de la acción, cuando nuestro personaje se ve obligado a disparar para sobrevivir es donde se puede disfrutar una de las mejores cosas de este juego. La diferencia de las armas, sus tiempos de carga, el daño que provocan y la precisión que manejan es algo divino, para deleitarse volando cabezas o destruyendo los chalecos antibalas más pro del futuro. No podía quedarse afuera una de las manías de la empresa que es agregarle drones a todo, así que los drones también están presentes, aunque para mi no cumplen una función bastante importante, eso sí, son re buchones y molestos, ya que tienen la ventaja de observarnos desde arriba. Mientras que usándolos a nuestro favor, no sirven de mucho y a veces pueden estropear nuestra misión de reconocimiento y sigilo. Completan en este quilombo de guerras, las torretas y máquinas muy jodidas que disparan y lastiman de verdad que nos encontraremos en diferentes edificios o custodiando las bases tomadas por el grupo terrorista de Walker.

En donde empieza a flaquear en muchas partes este juego es cuando mezcla elementos que desvían su idea principal, combinando funciones básicas de un RPG como recolectar frutas del bosque (?), elementos que confunden y no le suman absolutamente nada a la trama. Ni siquiera se nota una mejora en el personaje, no es clave para su funcionamiento y en batalla la verdad que no sirven para nada. Otro de los puntos flojos de Ghost Recon: Breakpoint son las notorias fallas gráficas, errores a la hora de pelear en espacios reducidos y situaciones raras que se convierten en algo gracioso, pero eso lo hablaremos en el siguiente punto.

AUDIOVISUAL

Posiblemente uno de los mejores puntos trabajados y al mismo tiempo, con bastantes fallas. El trabajo visual y los gráficos de Ghost Recon: Breakpoint son muy bonitos. Este juego fue analizado en PlayStation 4 y desde ya se siente como un título de 2019 por los detalles del personaje y su impactante mundo abierto, sin discusiones en este sentido. En el mapa podemos desplazarnos con diferentes transportes terrestres o aéreos, siendo el helicóptero el más atractivo, relajante y destacado vehículo para movernos por Auroa a realizar nuestras misiones. También los diferentes componentes de la Isla están muy bien logrados, como majestuosas cascadas que se encuentran perdidas entre montañas imponentes y un campo que se presta para la batalla al mejor estilo Rambo.

La mayoría o casi todos los personajes son genéricos, con el típico rostro y expresiones que se pueden ver en los juegos de Ubisoft, pero este título en particular cuenta con la atracción de Jon Bernthal escaneado completamente, teniendo así a uno de los actores más reconocidos de los últimos años en su historia. La versión virtual del querido Punisher está muy chula, pero se ve limitada a sus pocas apariciones y obviamente lo vemos desde lejos. Otra hubiera sido la cuestión, si Bernthal fuera nuestro personaje principal, pero el hecho de que sea el villano le da un toque especial de igual manera. Para redondear, la customización del protagonista está bastante bien, limitada o parecida a otras entregas de la empresa, pero tirando detalles copados como nuevos peinados, tatuajes o vestimenta que lo hacen lucir como un guerrero de elite.

Los fallos son notables con muchas caídas de cantidad de cuadros por segundos, problemas en la acción cuando sucede en espacios reducidos, los ya graciosos (reímos para no llorar) bugs en donde por varios segundos estamos tratando de que nuestro personaje reaccione y una demora que agota nuestra paciencia en la carga de pantalla. El juego es muy picante en cuanto a lo que podemos durar en la partida sin ser eliminados, por lo cual volver al ruedo esperando que cargue la pantalla con el correr de las horas puede volverse frustrante. Contrasta mucho con lo positivo que tiene un lanzamiento a estas alturas en consolas de nueva generación, con sus largos tiempos que los usuarios ya no están para soportar, por más interesante que sea el juego.

CONCLUSIÓN

Ghost Recon: Breakpoint es un juego bastante completo con muchísimas misiones, divertido modo online, funciones cooperativas y obviamente las partidas demenciales con amigos. El problema es que no se decide en apostar fuerte en un modo y dejar todo bien pulido, sino que presenta errores en casi todos los puntos donde no puede fallar. Sigue con la mochila que dejaron sus hermanos de otros títulos como Watch Dogs o Far Cry, pero por muy poco logra generar una identidad propia que más que seguro mejore con futuras actualizaciones.