Code Vein es un videojuego de Bandai Namco protagonizado por vampiros y creado por Shift, autores de la franquicia God Eater, que pretende ser la respuesta a un Dark Souls combinado con una estética animé.

Code Vein es un action-RPG (acción y rol) ambientado en un universo post apocalíptico en el que una enfermedad parasitaria transformó a la población en chupasangres. Las estadísticas de las armas, armaduras y accesorios dependen por completo del líquido arrebatado a los enemigos. Cuenta con cinemáticas introductorias que relatan los hechos de una manera típica a las series animadas de Japón, mostrando secretos, estrategias y combates intensos.

Desde siempre Bandai demuestra calidad a la hora de llevar las páginas de un manga o los capítulos de un animé a videojuego y Code Vein no es la excepción. En este título apostaron por una jugabilidad más complicada con controles parecidos a los de la saga de From Software, siendo desafiantes a la hora de poner las manos en el control que atravesará furias, trampas, jefes finales y demás retos.

HISTORIA

Su historia nos lleva a una ciudad que ha sido arrasada y confinada del mundo exterior, trayendo lo clásico de los futuros distópicos. Pero entra en escena el escenario perfecto para Blade, ya que conviven humanos y resucitados, unos vampiros que se abrirán paso masacrando todo tipo de criaturas.

Al iniciar tendremos la opción de crear a nuestro protagonista, que despierta luego de estar inconsciente. Resulta que hubo una pandemia desconocida que intentaba erradicar todo rastro de vida. Podremos personalizar a nuestro personaje con vestimentas y objetos como la máscara de gas que es vital dentro de la jugabilidad. Una vez lanzados a la aventura iremos atando cabos, visitando las memorias de las personas afectadas en el brote. Este apartado forja a los personajes, los cuales no terminan transmitiendo mucho.

Se torna un poco predecible, ya que bebe mucho de varios juegos vistos del mismo género (como Bloodborne), pero aún así tiene pasajes dignos y entretenidos. Los enemigos guardan cierto sentido y hubo una intención de relacionarnos con pasajes bíblicos. Lastimosamente el guion tiene los mismos errores que un animé modernos como el “poder de la amistad” y otros clichés que vimos incontables veces.

JUGABILIDAD

Al principio tediosa ya que luego de los simples controles de ataque rápido y cargado, se introduce “los códigos de sangre”, un nuevo apartado jugable que otorgan habilidades en los enfrentamientos. Estos se activan temporalmente para aumentar la velocidad, fuerza, concentración entre otros.

El problema radica en el entramado del funcionamiento, ya que para aprovechar todas las alternativas de las peleas nos tendremos que adaptar, siendo una curva de aprendizaje bastante exigente. Para hacerlo tendremos morir varias veces. Es la única manera de experimentar y sacarle los patrones a los enemigos, que cada cual tendrá su tiempo y movimientos. El “parry” será nuestro mejor amigo si no queremos volver a los puntos de control, que esta vez tienen la forma de árboles y muérdagos .

Y hablando de la amistad, aquí podemos desarrollar la aventura con compañeros de batalla que reclutamos a lo largo del trayecto. Cada cual tendrá habilidades únicas, pero no tienen mucho impacto narrativo, pero si en materia de gameplay ya que dependeremos mucho, sobre todo a la hora de enfrentarnos a los jefes. Estos si bien presentan un desafío vistoso, no resulta muy complicado derrotarlos, siendo los enemigos comunes algo más interesantes ya que vienen de a montones y con patrones diferentes.

AUDIOVISUAL

La música es fantástica. Sin dudas tiene una de las mejores bandas sonoras del año, representando con calidad momentos épicos, de tensión, acción y tristeza. De esta manera logra envolver sentimientos y contribuye casi como único engranaje fundamental en la historia. En cuanto al doblaje se nota una gran diferencia entre el idioma inglés y japonés, siendo este último el más recomendable.

Lo que predomina en la paleta de colores son los grises, marrones y rojos, dando el ambiente sucio y abandonado sin dejar de lado el ambiente despampanante de un buen animé. Los efectos de luz marcan diferentes poderes, sin aportar demasiado en la construcción de escenarios.

Todo pareciera estar en armonía hasta que aparecen personajes en la pantalla, es aquí cuando los bajones de frames afectan la experiencia. Los errores y bugs no faltan y hay veces que el juego se traba en ciertas zonas del mapa.

CONCLUSIÓN

Code Vein aunque es entretenido y pretende ser original, termina siendo una idea poco ejecutada que no aporta mucho a la formula. Tiene un apartado vistoso y una música fantástica pero su historia no logra cautivar.