¿Cómo sería el mundo si nunca hubiesen existido Los Beatles? 

Después de haber finalizado la cruzada lisérgica de Renton y compañía en Trainspotting 2 (2017), Danny Boyle regresa a la dirección en una comedia romántica con tintes de fábula fantasiosa que plantea un escenario en donde el mundo ha olvidado la existencia de The Beatles y hay sólo una persona que los recuerda. Jack (Himesh Patel) es un músico under con muchas pretensiones y talento pero con poco éxito a pesar del constante apoyo de su mánager Ellie (Lily James) y sus amigos. Luego de varios intentos de ella para que él pueda seguir intentando tener una carrera estable, Jack decide de buenas a primeras abandonar su carrera de músico debido a los continuos fracasos que lo atormentan. Pero luego de que él sufra un accidente y quede internado por unos días, Jack empezará a notar que algo no anda bien y ese algo es ni más ni menos que la inexistencia de Los Beatles y es solo él quién los recuerda. Ahí Jack, fanático de la banda, empezará a tocar las fantásticas canciones que sólo él recuerda y su carrera empezará a tomar una relevancia preponderante a nivel global sin precedentes. ¿Podrá lidiar Jack con las presiones de la industria musical y cargar el peso de ser el único que recuerda a Los Beatles?

Para empezar hay que tener en cuenta que esta película no es un musical, ni tampoco pretende serlo. Con un guion perteneciente a la pluma de Richard Curtis y Jack Barth, Danny Boyle se encarga de alinear a la perfección su visión a la hora de mover las cámaras con la trama creada por los guionistas y termina formando una película que derrocha amor por la música de Los Beatles y su influencia en las personas, al mismo tiempo que lo combina con una dosis de romance que si bien por momentos es bastante reiterativo, termina siendo efectivo. A lo largo de las casi dos horas de metraje Yesterday (2019) logra su cometido que es el de estrictamente entretener y por momentos emocionar. Utilizando de manera correcta el poder que conlleva entonar las canciones de Los Beatles, los diferentes segmentos musicalizados no pasan desapercibidos y la música juega un rol determinante a la hora de contextualizar sentimientos y situaciones. Aunque la trama por momentos termine quedando chata y el tercer acto carece de fuerza teniendo un clímax bastante pobre e inconsistente, el camino por el cual los personajes llegan al final es satisfactorio. Quizás uno de los mayores aciertos de la trama es que su punto clave no termina siendo sobre explicado y tampoco el guion da un vuelco de 360 grados para deshacerse de lo construido, sino que abraza conscientemente su particularidad. La mano de Boyle a la hora de narrar la película es incuestionable y su ojo de director se logra ver en cada toma y cada escena de la película gracias a la calidad artística con la que supo acostumbrar a lo largo de su filmografía.

Las actuaciones cumplen con su cometido a la perfección. Tanto Himesh Patel como Lily James (Mamma Mia 2, 2018) no dan lugar a ningún tipo de recriminaciones ni dudas y ambos brillan en sus roles. Él, teniendo más participación que ella por motivos obvios, redondea un primer papel protagónico sin fisuras y encima le aporta al personaje su talento para cantar y ser él quién toca los instrumentos e interpreta cada canción. Los actores secundarios son un gran alivio para la trama ya que todos aportan a la causa y hacen que el relato y la historia fluyan de una manera más que natural. Desde la participación de Ed Sheeran hasta Kate McKinnon cada uno acepta el rol que le toca y dan lo mejor de sí.

Yesterday es una convincente y satisfactoria historia de amor que utiliza la música como vía para transmitir un subtexto claro. Para quienes sean fanáticos de Los Beatles el viaje será de disfrute total en donde durante toda la película, y luego de ella, las canciones perduraran durante horas en la mente del espectador y para quienes no lo sean, la trama y su desarrollo convencerá y divertirá de igual manera.

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