Mark Wahlberg y Rose Byrne se unieron para llevar a la pantalla grande una película de humor, con todas las chances de pasar al olvido, pero que resultó ser toda una sorpresa.

El humor banal y chabacano de Wahlberg en la duología de Ted (2012 y 2015) y el papel de Byrne en Buenos Vecinos (2014) aceptable pero nada del otro mundo, fueron el único impacto que necesité para ir desganada a ver Familia al instante. A eso hay que agregarle que la proyección comenzó con el pie izquierdo: el público esperaba la versión subtitulada del film pero nos encontramos con la versión doblada al castellano. Sin embargo, la película dirigida por Sean Anders (¿Quién *&$%! son los miller?, 2013) logró sorprender y callar las críticas que de un principio iban a ser negativas, incluso antes de ver el producto final.

Ellie (Rose Byrne) y Pete (Mark Wahlberg) son un matrimonio que vive abocado a disfrutar de sus ratos juntos y de sus proyectos laborales entrelazados. No son millonarios pero tienen una estabilidad económica aceptable, que les permite llevar un buen estilo de vida, donde cumplen todos sus gustos. A raíz de una discusión entre Ellie y su hermana, el matrimonio se empieza a cuestionar la idea de tener hijos. Ellie, no obstante, se siente amenazada por el reloj biológico y además por el miedo de que la maternidad no sea lo que realmente necesitan y se imaginan. Es por esta razón que a pesar de varias idas y vueltas ambos deciden tentarse por el camino de la adopción. Sin embargo, nunca se imaginaron que su plan original de adoptar un niño iba a terminar en una adopción de tres hermanos, quienes le demostrarán que tener una familia no es tan sencillo como pensaban.

La historia está sorprendentemente muy bien armada. La cuota de humor y de dramatismo no sobrecarga el film, sino que acompaña el desarrollo de manera activa. La química entre los protagonistas es visible, especialmente porque en la película se ven los mejores momentos junto con las peores miserias que se pueden encontrar en las parejas, logrando reflejar esto con humor y complicidad. La conexión que lograron con Lizzy (Isabela Moner), Juan (Gustavo Quiroz) y Lita (Julianna Gamiz) roban muchas sonrisas y hasta alguna que otra lágrima. Es una trama que muestra una cruel realidad un poco adornada, pero que en el fondo no deja de ser cruda y fuerte.

Hay personajes secundarios que tienen grandes momentos, como en el caso de Octavia Spencer (The Help, 2011), Margo Martindale (The Millers) e Iliza Shlesinger (Girlboss), que acompañan y le dan movilidad a la trama. No se encuentra un punto de quiebre donde el film se torne aburrido o pesado. A pesar de que no logra consagrarse como la gran comedia del año, está muy cerca. Tiene varios  puntos fuertes que invitan a la reflexión y un elenco conocido pero no tan estelar que logra transmitir calidez al público. Pero sobre todo lo que destaca de este film es que nadie esperaba encontrar una comedia dramática familiar que no tiene plan alguno de quedar como una película más, sino que realmente busca encontrar un lugar en cada espectador.

Familia al instante es un film basado en hechos reales, dirigido y co-escrito por Sean Anders y que además lo tiene a Wahlberg como productor. Llega a los cines de Argentina el jueves 28 de noviembre y es totalmente apto para toda la familia (incluso recomendado ir con la familia).

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