A menos de un año, vuelve la saga de asesinos más importante de los videojuegos con un título que nos transporta a la Grecia antigua. Pule esa frescura del Origins e innova mecánicas RPG con toma de decisiones.

Ubisoft crea su mundo más grande en esta odisea que emprendemos como espartanos, tejiendo una tragedia griega que involucra las guerras más importantes de la historia. Y aunque se reciclaron muchos elementos del anterior juego, sigue manteniendo calidad al recrear los lugares que nos presentan, sello característico de la franquicia.

HISTORIA

¿Sigue teniendo sentido mostrar dos líneas de tiempo? Por un lado somos una mujer que se pone un VR y cada tanto nos recuerda que estamos en busca de un gran secreto. Mientras que la trama principal se traslada a la época de gloria, donde los filósofos creaban sus teorías y los guerreros utilizaban técnicas más creativas para matar. Es aquí donde podemos encarnar a Alexios o Kassandra, una decisión que no tendrá grandes cambios en la travesía, pero habrá sutiles diferencias.

Existe un modo exploración opcional que utiliza el propio escenario y la interacción de los NPC para sustituir el típico marcador especifico que nos indica el camino. En cambio, dependerá del protagonista preguntar para saber cuál es nuestro próximo objetivo, haciendo la experiencia más personal. Tristemente, varias conversaciones son superfluas y terminan en un único resultado sin importar  la toma de decisiones o tu curiosidad. También los “arcos románticos” son un poco desabridos.

Un pasado trágico nos acecha al comienzo de la aventura y a medida que vayamos armándonos de poder en la Isla de Cefalonia podremos develar las sorpresas inesperadas. Al principio se avanza lento, haciendo mandados en un gran mapa que resulta vivo pero un poco repetitivo. Un aspecto positivo de las misiones secundarias es que, gracias a la toma de decisiones, algunas tendrán consecuencias en las tres narrativas principales que desembocan en nueve finales distintos y épicos.

LO TÉCNICO

El trabajo del argentino Pablo Toscano, Director de Animación de Assassin’s Creed Odyssey eleva la calidad de diseño de todas las anteriores entregas. “Resultó un desafío desarrollar las batallas épicas, donde pelean alrededor de 300 personajes”, así lo explicaba en la Argentina Game Show 2018. Un apartado destacado es que se siente viajar en el tiempo por la perfecta ambientación de la Grecia clásica, donde los paisajes son variados. Desde las embestidas con los botes en el Mediterráneo hasta las cabalgatas por el bosque cazando animales.

Se exprime al máximo los entornos que nos hacen escalar los templos, las estatuas y ruinas abandonadas. Se tiene un gusto exquisito en la paleta de colores acompañadas de una luz que en los atardeceres saca lo mejor de sí. Hay pocos bugs y no son tan considerables como lo fueron en Unity. El sistema de carga en algunos puntos desafiará la paciencia, ya que puede alcanzar el minuto o más.

Además de un mundo el doble de grande que en Origins, el cual deleita a cualquier ojo, se tiene una banda sonora que aumenta la sensación de adrenalina y nos conecta con las batallas del Peloponeso. Se puede apreciar cuando facciones se enfrentan, escuchando flechas, gritos e insultos en griego.

JUGABILIDAD

Odyssey implementa un sistema de ataque y combate con muchas más variables utilizando las herramientas de los RPG al puro estilo The Witcher. Los enemigos tendrán los tradicionales niveles y es imprescindible alcanzarlos o superarlos porque con ser un poco inferiores seremos aplastados o aplastadas sin piedad. Aunque no hay un gran desafío en las peleas, ya que la inteligencia artificial es considerablemente torpe, al punto que podremos silbar para llamar a un guerrero y descuartizarlo a tres pasos de su compañero sin levantar sospechas.

Al ir eliminando adversarios y completando misiones, iremos ganando puntos de experiencia que nos permitirán desbloquear una habilidad nueva perteneciente a tres ramas diferentes (con un cameo a esa patada icónica de la película 300). Así podremos formar al personaje conforme nuestro estilo de juego, incorporando alternativas para el ataque cuerpo a cuerpo y distancia, como lanzar una lluvia de flechas prendidas fuego.

En vez de un escudo, insignia de los espartanos, se nos propone utilizar el parry, que aturde y ralentiza el tiempo, algo que será ventajoso cuando nos persigan los mercenarios, que aparecerán cuando menos te lo esperes para cobrar tu cabeza. En cuanto a las armas no hay muchas diferencias a Origins donde se reciclan animaciones cuando atacamos. Contamos con pesadas de mayor potencia o ligeras y rápidas. Coquetea más lo fantástico, al momento que blandimos las espadas frente a seres mitológicos, sin dudas un agregado impresionante.

De igual forma, se nota un abuso con las micro transacciones ya que se ha ralentizado la progresión y nos venden “facilitadores de experiencia” o mapas con los tesoros ahorrándonos tiempo (en un juego que es individual). De esta forma se evita repetir una y otra vez los minijuegos tediosos que no aportan a la trama.

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