Probamos la beta del nuevo juego de Bethesda que incorpora diferentes elementos de ambiente y narrativa, enfocándose en la interacción con otras personas en la partida.

Si la playa o montaña no son para vos te ofrecemos el yermo, un lugar plagado de mutantes con un hambre voraz, ideal para vacacionar. En esta oportunidad nos situamos en Fallaout 76, que antecede los demás juegos de la franquicia e introduce mecánicas nuevas, como la convivencia, la supervivencia y la posibilidad de lanzar bombas atómicas donde te plazca ¡Sacá tu Donald Trump interior!

Es paradójico pensar que en el mundo en el que vivimos se mantiene la paz a consta de acumular armamento, ya sea nuclear o biológico ¿Pero qué pasaría si tuvieras el botón entre tus dedos? Esta es la primicia apocalíptica de la nueva entrega de Fallout. Intenta crear un sub mundo habitado por la comunidad gamer que deberá forjar las propias reglas de la aventura.

Uno de los grandes cambios es que no hay ningún N.P.C (personaje no jugable) humano. Algo fundamental que ayudaba a desarrollar la historia en anteriores títulos y que aquí han sido sustituidos por audios, textos y robots. Las misiones también dependerán de estos elementos compartiendo la pantalla con otras personas online a las cuales cooperemos, ignoraremos o ataquemos. En la parte de la interacción con otros usuarios habrá una rueda de expresión limitada pero que cumple su propósito además de darnos la posibilidad de comerciar o crear equipo.

En caso de que demos rienda suelta a nuestro lado más salvaje, vale aclarar que Bethesda piensa penalizar actitudes tóxicas. Supongamos que vamos caminando tranquilos buscando partes para nuestra armadura anti radiación y de la nada nos matan. Además de que podemos volver a buscar nuestros objetos y autovengarnos, el otro jugador no tendrá escudo y se le pondrá un precio a su cabeza. También existe la posibilidad de respawnear en diferentes partes del mapa que hayamos descubierto, al precio de unas cuantas chapas.

La idea principal es crear un ambiente competitivo y “sano”, donde coexistan bandas que comercien, roben o den caza a “quienes se porten mal” ¿Hay una historia central offline? Por ahora no, todo es online, pero esto podría cambiar por la constante actualización del programa. Se cuenta con resolver un montón de misiones variadas relacionándonos con otros jugadores aumentando las posibilidades.

En cuanto a nuestro personaje, partiremos desde el refugio nuestro hogar de toda la vida. Es el año 27 de octubre de 2102, 25 años después de la Gran Guerra que dejó todo Estados Unidos devastado. Antes de traspasar la compuerta, se tiene que recaudar ciertos objetos básicos para le juego. En el exterior podemos desde tocar instrumentos para observar el paisaje, hasta construir nuestros propias bases estratégicas.

Fallout 76 nos brinda una nueva forma de sobrevivir combinando aspectos de RPG. Seremos inmunes a las situaciones hostiles hasta el nivel 5, en el cual se llega muy rápido. Esto se logra gracias a las primeras directrices de iniciación, las cuales nos ayudan a crear armas, cocinar todo tipo de medicinas y alimentos. Algo que se puede medir en el menú de nuestra muñeca, que da un repaso a los estados de una forma retro.

También hay habilidades que iremos ganando mediante consigamos experiencia. Son unas cartas que se organizan según nuestra manera de juego, algo positivo ya que el personaje no está definido y podemos cambiarlo si es que trabajamos en cooperativo. Las cartas, como elementos de cajones, son aleatorios, dejando lo más ventajoso en la lucha contra los mutantes.

La saga fue evolucionando pasando de una mirada cenital horizontal a primera y tercera persona. El que dio el gran paso fue el 3 y a partir de aquí se fue puliendo. Ahora que estamos ante el mejor gráficamente hablando, los viejos conceptos toman nuevos rumbos. Un ejemplo es el V.A.T.S el sistema de selección de objetivos que en vez de ralentizar el tiempo, lo que hace es disparar automáticamente al lugar que queramos. Es una manera más cómoda y ágil de estampar cerebros verdes por el suelo.

En cuanto al apartado técnico y teniendo en cuenta que fue una beta, no encontramos errores importantes, salvo que algún otro problema de texturas. Habrá una vegetación y un clima que se verán afectados por las bombas nucleares que lancen otros jugadores. Lejos de ser un caos (que lo es) el espectáculo es muy agradable y perturbador al mismo tiempo. Además no será fácil conseguir los códigos repartidos por todo el escenario.

El mapa es más grande que Fallout 4 y está divido en 6 regiones inspiradas en Virginia. Desde la vegetación hasta a los animales logran ser calcos perfectos y peligrosos, ya que deberemos utilizar todos nuestros sentidos para que no nos muerdan las arañas o mapaches radioactivos. Es aquí donde el sonido hace gala y sorprende la sensación inmersiva.

Las referencias no pueden faltar y desde el inicio nos ponen en la cara todo tipo guiños a la cultura pop. Esperaremos hasta el 14 de noviembre para saber si el universo retro futurista sigue derrochando calidad. Por las dudas, construyamos nuestro bunker, juntemos chapas y Nuka-Colas, hay muchos locos con bombas dando vueltas.