Disney sigue apostando a las adaptaciones live action y ahora se metió con un clásico cultural como El Cascanueces. 

En 1816, el escritor Ernest Theodor Amadeus Hoffmann publicó el cuento clásico «El cascanueces y el Rey de los Ratones«, y en este año, llega una re-adaptación de esta historia de la mano de Lasse Hamilton y Joe Johnson. La historia, protagonizada por Mackenzie Foy, cuenta las aventuras de Clara una joven que no está con el mejor de los ánimos al momento de celebrar la Navidad, ya que recientemente su madre Marie falleció. Cuando el señor Stahlbaum (Matthew Macfadyen) reúne a sus otros dos hijos Louise (Ellie Bamber) y Fritz (Tom Sweet) alrededor del árbol navideño para entregarles los obsequios que les dejó su madre, Clara. Allí recibe un extraño y misterioso huevo que solo puede abrirse con una llave especial que no está en la caja donde venía y no hay instrucción alguna para poder abrirlo. Contrariada por esta situación, Clara y su familia van al baile anual organizado por su padrino Drosselmeyer (Morgan Freeman), un extraño y obsesivo hombre con una afición en particular con los artefactos mecánicos.

Durante la búsqueda anual de regalos que el mismo Drosselmeyer organiza, Clara sigue las pistas para encontrar su presente y estas la conducirán a un nuevo mundo dividido en la Tierra de los Copos de Nieve, la Tierra de las Flores, la Tierra de los Dulces y La Tierra de las diversiones donde se encuentra la temible Madre Ginger (Helen Mirren). Clara deberá aliarse con soldados, hadas y otras criaturas de fábula para poder restablecer el orden en este nuevo y mágico mundo, mientras tanto, asumir su nuevo papel como la Princesa de ese increíble mundo.

Todavía no se logra entender como es que Disney tiene tanta facilidad para arruinar historias clásicas de la cultura mundial. Estas ganas de reinventar historias para que las nuevas generaciones se puedan meter de lleno en el conocimiento popular, muchas veces les termina jugando en contra y este es el caso por excelencia. De adaptaciones de El Cascanueces se conocen muchas, lo mismo con su clásico ballet, quizás la versión mas famosa, popular y exitosa de esta historia, pero lo que se puede ver en Nutcracker and The Four Realms nada tiene que ver con aquella primera aventura. Las ganas de incrementar la fábula fantástica no van de la mano con la historia que se cuenta y las pocas veces que se percibe una pequeña sensación de que todo marcha bien, resulta siendo una ilusión. La trama en sí, tiene muchísimas fallas a la hora de contar la historia, dando lugar a una confusión permanente. Ya partiendo desde eso, los errores persisten y terminan derivando en una catarata de situaciones mal resueltas, personajes poco desarrollados y otros que hubiese sido mejor que no estén.

Hay pocos elementos que destacan en esta peli y uno de ellos es el de la resolución en la indumentaria. Todo lo que tiene que ver con la ambientación en la mundo «normal» reflejando un Londres de finales del siglo XIX está muy bien y lo mismo pasa con los vestuarios en cuanto al mundo del cascanueces. Pero suele pasar que estas situaciones suelen empañar los ojos de los realizadores y no terminan comprendiendo cuándo es el momento de aflojar con la creación de vestimentas y sí ocuparse de todo el entorno, sobre todo en el mundo mágico. Los paisajes a primera vista parecen sorprender pero terminan pareciendo fragmentos robados de otras películas de aventura o fantasía. Se pueden observar similitudes con Narnia: el león, la bruja y el ropero (2005) o incluso con Alicia en el país de las maravillas (2010), no conformes con eso, hay planos que podrían perfectamente ser incluidas en esas películas y nadie se podría dar cuenta de que no son de ahí. Hay un solo gran momento en la peli y es un breve homenaje al baile clásico de la obra, que realmente está muy bien logrado y con un muy buen ojo, pudo ser incluido en la película dándole un toque de distinción entre tanta malaria.

En cuanto a lo actoral, la verdad es que salvo su joven protagonista el resto del elenco (conformado por reconocidos actores) parecerían estar obligados a trabajar en la película. Keira Knigthly y Morgan Freeman tienen quizás los peores papeles de su carrera, sin exagerar, y sus actuaciones caen en un pozo que, ya de por sí, parecía inevitable no caer. El guion de la peli no parecería estar diseñado para sostener a ninguno de los personajes y cuanto menos desarrollo tenga mejor.

Si Disney tiene en mente seguir con esta linea de hacer remakes, reversiones, re-adaptaciones y demás de historias y cuentos clásicos, deberá replantearse varios aspectos. Mientras tanto, El Cascanueces y los Cuatro Reinos, es una falla total sin ningún punto alto y con solo algunos aspectos destacables, que solo sirve para un entretenimiento vacío.

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