La comedia romántica de la que habla el mundo entero, por fin llega a las pantallas argentinas. 

Al decir o escuchar «comedia romántica», sin dudas nos transporta a Hollywood y a sus clásicas producciones. A veces con Ben Stiller a la cabeza, otras con Jennifer Aniston, Julia Roberts o Meryl Streep. Claramente de este género hay muchísimas películas como para desglosar cada una, pero lo esencial es lo ya mencionado, que siempre se imagina como base que viene del país del norte y con alguna estrella que aceptó ser la cara líder de una producción, generalmente, medio pelo. Por fortuna, otros países se están animando a crear contenido que no suele ser del más convencional, logrando vender esa idea a mercados internacionales y de ahí viene Locamente Millonarios (Crazy Rich Asians), una comedia romántica que viene desde China, rompiendo todos los mercados donde se ha estrenado. Basada en la novela homónima escrita por Kevin Kwan que se convirtió en un bestseller mundial, llega esta película dirigida por el reconocido Jon M. Chu (Now You See Me 2), intentando generar la misma pasión que afloró el libro, pero ahora en la pantalla grande.

La historia nos presenta a Rachel Chu (Constance Wu) una joven con ascendencia china, que nació y fue criada en el medio de Nueva York abandonando un poco las tradiciones de su cultura, pero sin desconocerlas del todo. Rachel, quién hace ya un tiempo sale con un enigmático Nick Young (Henry Golding) y que le propone que lo acompañe a la boda de su mejor amigo en Singapur. Emocionada, Rachel aceptará la propuesta, desconociendo que la familia de su novio es una de las familias más ricas de todo Asía y su novio, uno de los hombres más solicitados del mismo continente. Mientras Rachel intenta lidiar con esta situación, deberá afrontar un reto que ni ella esperaba, conocer a su suegra ultra tradicionalista.

Esta historia, con tintes de reversión del clásico La Cenicienta (1950), nos muestra como Hollywood puede despegarse de las caras conocidas y apostar a algo diferente. En una película compuesta enteramente por actores asiáticos, la esencia de la novela se ve reflejada al máximo y construye un relato totalmente verídico y sobre todo, fresco. Si al principio surgen dudas de lo que puede llegar a ser esta peli, esas interrogantes se van diluyendo con tal la película avanza. Contando con un guion que se encarga no solo de contarnos la historia de esta cenicienta modera, sino que también nos da una vista rápida a los mejores paisajes de Asia, haciendo las veces de folleto turístico audiovisual, la calidad técnica con la que estos lugares son mostrados es realmente alucinante. Algo que le juega en contra, es la cantidad de personajes que se presentan y sus respectivas subtramas, que solo sirven de relleno y no terminan en ningún momento de entrelazarse directamente con la problemática principal.

Al ser actores «desconocidos» para el general de público occidental, las actuaciones están a tono con lo que requiere el relato. Los puntos más altos se encuentran en la protagonista Constance Wu y en la actriz devenida en suegra Michelle Yeoh. El resto del elenco que si bien acierta en su actuación, no logra destacar de igual manera que las actrices recién mencionadas. Claramente la historia esta centrada en como explotar de manera precisa esta relación nuera-suegra y la verdad, lo logra de la mejor manera.

Generalmente por prejuicios, el espectador rechaza estos filmes solo por no ver a los actores más conocidos en sus respectivos posters o trailers, pero Locamente Millonarios viene a tirar dicha presunción a la basura. Un gran nivel estético y un paseo por las mejores locaciones de un continente exótico, son la frutilla del postre en esta comedia que permite empatizar con facilidad y entretener desde un primer momento.

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