Una de las sorpresas del año, llega a las pantallas de estas latitudes, queriendo transformarse en una franquicia de acción revolucionaria.

Las sagas de acción vienen pidiendo una renovación hace un rato largo y con la ausencia de secuelas de Rápido y Furioso o John Wick de este año, el camino está totalmente libre. No es casualidad que la secuela de El Justiciero haya aparecido este año y tampoco lo es que se estrene Hotel Para Criminales (Hotel Artemis, 2018), una película de acción sumamente violenta que se sienta en un futuro venidero, en donde el caos social está siempre al borde de la explosión, ya que diferentes recursos naturales como por ejemplo el agua, son cobrados a precios que la población ya no puede comprar. Entre tanta violencia social, muchos criminales aprovechan para hacer de las suyas y robar bancos, joyerías y cualquier otro lugar que pueda tener un botín abultado. Bajo este contexto, los malosos que son heridos suelen recurrir a un lugar en particular de la futurista ciudad de Los Angeles, el Hotel Artemis. Un lugar manejado por La Enfermera (Jodie Foster) que se encarga de dar asilo y protección a aquellos delincuentes que tienen su suscripción del hotel al día y que respeten las rigurosas reglas de este lugar. La tranquila rutina nocturna de La Enfermera, en esta oportunidad no se llevará a cabo cuando un ladrón (Sterling K. Brown) irrumpe en su establecimiento con su hermano mal herido y se desembocaran situaciones que nadie se hubiese imaginado. 

De la mano de Drew Pearce, el escritor de Iron Man 3 (2013) y Misión Imposible: Nación Secreta (2015), el director hace su debut como tal en esta producción que también es escrita y producida por él. Con las libertades artísticas que posee Pearce, el relato de esta peli es directo y no se anda con vueltas en ningún momento. No busca contar más de lo que pasa en esa noche especial y en esas horas. No quiere ser más de lo que promete y tampoco de lo que sabe que como producción puede ofrecer. Bajo este contexto, el relato de la historia no logra centrarse en ningún protagonista en particular, sino en el propio Hotel. Una estructura de lugar, muy similar al que se da en John Wick (2014) cuando se conoce al Hotel Continental. De hecho, la estética también es bastante similar y algún despistado podría interpretar que es de la misma cadena de Hoteles, por decirlo de alguna manera. ¿Homenaje, plagio, spin-off? Preferimos pensar que fue una coincidencia, pero es verdad que es llamativa la semejanza.

Siguiendo con el director, el guión logra producir una incertidumbre tal que no se sabe en que puede terminar esta tormentosa noche y da la sensación que en cualquier momento todo se puede transformar en una balacera infernal. De la misma manera, se presentan subtramas todo el tiempo, y ninguno tiene lugar al desarrollo, dejando una sensación de mucho vacío. La cinematografía está muy bien lograda y los ambientes están hechos de muy buena manera. Combinando efectos de luces y colores, el tono neo-noir vuelve a tomar lugar en estas producciones futuristas. Si bien la acción, propiamente dicha, es poca y se da casi al final, esa adrenalina que genera que todo puede irse al diablo en cualquier momento no es usual en las películas de acción actuales.

Los actores aquí, vuelven a verse en un segundo plano. Dos de los verdaderamente destacados son Jodie Foster y Dave Bautista. Foster haciendo de la encargada del hotel, hace un trabajo fantástico que sirve para descontracturar todo el tono oscuro que se genera constantemente. Por el lado de Bautista, si bien tiene un rol muy secundario, también es fundamental. El interpreta a Everest, el ayudante de La Enfermera, quién se encarga de desechar a aquellos que no acatan las reglas propuestas por la gerencia. Después el cast esta rellenado con estrellas de la talla de Sofia Boutella, Jeff Goldblum y Zachary Quinto pero que no logran tener protagonismo y ni siquiera sus historias logran ser contadas en su totalidad. Quizás ellos son los perjudicados de que el guión, no le de lugar a desarrollar sus complejas, pero secundarías situaciones.

Es posible que Hotel Para Criminales, esté inspirado en cierto modo en el hotel refugio donde se alojaba Keanu Reeves, ojalá los productores se pongan de acuerdo en hacer algún tipo de crossover, porque ver a Everest y John Wick juntos en una pantalla grande pateando traseros a troche y moche, es algo que se necesita ver. Mientras tanto, hubo algunos indicios de poder armar un «universo» en torno a estos hoteles/hospitales en diferentes ciudades del mundo. Quedará disfrutar de esta peli de acción novedosa, que es algo que hay que aprovechar, porque no se da todos los días.

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