Como todos los años, el juego de fútbol de Konami sale a cancha para ganar el partido desde el minuto cero. 

Un clásico, una leyenda y un ritual en la vida de todo gamer son los juegos de fútbol. Más que nada en esta parte del mundo, en Argentina y Sudamérica, donde el deporte se vive como en ningún otro lugar. Con una irracional pasión que transporta el amor por la camiseta a las consolas, en este artículo nos toca hablar del nuevo PES. Una versión 2019 del Pro Evolution Soccer que juega muy fuerte con dicha pasión y amor por el fútbol, presentando novedades en licencias, estadios y ligas exclusivas como principal objetivo, además de un perfeccionamiento a su jugabilidad.

EL PODER DEL FÚTBOL

Con este eslogan, Konami lanzó la nueva versión del que antes era conocido como el Winning Eleven (en Japón se sigue llamando de esta manera) y que ahora es el Pro Evolution hace ya muchos años. Nuestras experiencias hablando mano a mano con los responsables del juego, ya con el producto terminado, reflejan sus intenciones a la hora de superarse año tras año en jugabilidad y en un acercamiento más real a la simulación del fútbol. PES 2019 se nota claramente como una evolución a un juego que empezó a despegar en 2017 y que todavía le quedaban cosas por pulir en 2018. Aunque la perfección no exista, el enfoque exclusivo para consolas de nueva generación, dejando atrás sus versiones para PlayStation 3 y Xbox 360, le juegan a favor para lograr un fútbol más acorde a estos tiempos, tan divertido y complicado al mismo tiempo. Los partidos se sienten increíbles, hay adrenalina y los desafíos pueden volverse un dolor de cabeza cuando no le encuentren la vuelta a un partido. Los pases han mejorado, siendo un arma importante en momentos claves de los encuentros, como así también las definiciones en general, aunque con una mejor precisión en la ejecución manual. Los arqueros pueden pinchar un poco toda esta sensación de un gran momento cuando en partidos contra la máquina los veas atornillados en los tres palos en situaciones mano a mano o resolviendo de extrañas maneras bajo nuestro control, quitando el realismo que tanto buscan pregonar el juego. Este título sigue trabajando en mejoras y los usuarios han levantado su voz con respecto a los porteros, por lo cual quizás con alguna actualización, esto mejore. Quitando ese pequeño problema, las emociones están aseguradas y como es una linda costumbre, simplemente queda juntarse con amigos para jugar unos partidos de PES y demostrar quien es el mejor.

UN MIMO AL CORAZÓN DE LOS HINCHAS

Si hay algo fundamental para que estos tipos de juegos funcionen, son los hinchas de todo el mundo, que buscan canalizar las energías de sus pasiones en partidos virtuales. Konami y PES no se olvidan de sus principales consumidores y siguen regalando cosas que parecían impensadas hace años. ¿Quién se iba a imaginar en Parana, Entre Ríos, que iban a poder jugar con Patronato totalmente licenciado en la Liga Argentina? O el hincha de Alianza Lima en Perú que iba a poder jugarse un partido amistoso contra el Barcelona en su propio estadio. Sin quedarnos tan cerca de donde vivimos, pensar dos segundos en los chinos tomándose una cerveza con amigos jugando unos clásicos asiáticos. Quizás para el usuario que vive en una burbuja, estas cosas no tienen importancia, pero así como el hincha del Liverpool se encuentra feliz y conforme de tener a su equipo de manera fiel, deben saber que muchos grupos sociales alrededor del planeta son felices con algo tan simple y que siempre merecieron, como es una caricia al corazón de parte de los juegos de fútbol. Mejor tarde que nunca dicen, y PES empieza a demostrar que un fútbol más integrado es posible. La compensación y la importancia de esto se debe a que este año deben encarar un nuevo desafío sin la licencia de UEFA (sin Champions ni Europa League), un duro golpe para los que disfrutaban de estos partidos. PES 2019 es el inicio de una nueva era, de negociaciones entre clubes, ligas, torneos y de regresar al juego a los primeros planos. Aunque siempre estará la comunidad presente para tirar un centro en forma de parche de camisetas y escudos.

TARJETA AMARILLA

Y para cerrar la idea del punto anterior, la advertencia por la falta en este partido se la llevan por las licencias. Algo que sigue sorprendiendo como no pueden solucionarlo con los años, ya que para el usuario que no se anda con parches ni rodeos, no es para nada bueno disfrutar de un juego que ofrece muchísimas cosas buenas, y que sin dudas falla con tener un puñado de equipos oficiales en las ligas más importantes del mundo. Otra patada que se la seguimos perdonando, porque realmente están muy cerca de la roja, es la pobre jugabilidad y conexión que se encuentran en modos online del título. myClub es buenísimo y ahora está renovado con cartas hermosas de todos los jugadores, pero a la hora de jugar online, ese sufrimiento no se lo recomendamos a nadie. No hace falta aclarar que las partidas en línea ocupan un lugar importante en este tipo de juegos, así que presentar una versión floja que sigue atrasando, no es para nada bueno PES.

LUCES, CÁMARA Y ACCIÓN

Es la frutilla del postre y lo que hace rodar la pelota en este juego con tanta pasión. No se puede quedar afuera del análisis, el aspecto visual de un juego que se caracteriza por tener unos gráficos de otro nivel. La importancia del trabajo gráfico de Konami en la recreación exacta de cada situación del fútbol como las salidas de los equipos, los goles en las hinchadas o un festejo de campeonato nos hacen olvidar que estamos en un juego. También mejoraron la visualidad en Liga Máster y Ser una Leyenda, con conferencias de prensas y situaciones reales del fútbol que le brindan un aspecto más realista a la hora de pasar horas frente a la pantalla. La iluminación en los estadios han cambiado y también juegan con las puestas del sol, algo realmente lindo y que suma puntos sin dudas. Visualmente no habrá problemas y los jugadores se encontrarán con un acertado videojuego de fútbol que puede ser explotado aún más en 4K.

[taq_review]