La segunda película de la última trilogía protagonizada por el murciélago de Gotham cumple diez años y en conmemoración repasaremos los momentos de una de las mejores narrativas de superhéroes que tuvo el cine.

“Soy Batman”, dos palabras que catapultan al instante un sinfín de significados. El universo del hombre murciélago tuvo comics, juegos, series de televisión y películas épicas. A pesar de que el batitwist de Adam West quedó un poco anticuado y aún persisten las burlas sobre la famosa bati-tarjeta de crédito que tuvo George Clooney en Batman & Robin (1997), si que hubo buenas adaptaciones. La trilogía del director Chirstopher Nolan demostró que una historia de superhéroes puede ser seria, interactuando con otros géneros como la investigación y el drama.

Pero, ¿qué es “ser Batman”? Es mucho más que ser un multimillonario que se disfraza de un animal alado y sale a romper huesos de noche en vez de tratarse con un psicólogo. Para Nolan tenía que ser una responsabilidad que gradualmente evolucione en una maldición. The Dark Knight (2008), perfectamente puede aparecer en una tragedia griega de Homero. Un héroe que busca enfrentarse a dilemas morales y dejar un mensaje mientras intenta descansar su legado. Pero en contra partida para equilibrar (o mejor dicho desequilibrar) la balanza aparece el villano: The Joker.

La interpretación del actor australiano, Heath Ledger, dejó la vara muy alta, posicionando a su Guasón con un grado de sadismo y locura muy por encima de las demás reencarnaciones que vimos en pantalla. Se había postulado Robin Williams† pero el director ya tenía en mente a Ledger. Durante el rodaje lo dio todo, encerrándose en el camerino durante horas leyendo el guión y un diario donde guardaba recortes de comics, películas como A Clockwork Orange y noticias que detallaban asesinatos. Falleció a los 28 años de edad en 2008 y con su última performance logro hacerse con un Oscar y un Globo de Oro como mejor actor de reparto.

El actor británico Christian Bale estuvo interesado por el manto de Robin en la película de Batman Forever (1995), pero gracias a los productores se salvó de utilizar las mayas ajustadas. Luego de su magnifica actuación en The Machinist (2004), donde perdió 30 kilos, Nolan lo llamaría para convertirse en el murciélago.

Esta versión de Batman quizá sea la más estoica de todas, ya que en ningún momento pierde el control aunque las situaciones lo superen. Su traje (el primero que podía mover el cuello con libertad) y batimovil fascinaron al público a tal punto que los desarrolladores de Rocksteady agregaron a ambos en el juego Batman: Arkham Knigth. Curiosamente, Ledger y Bale estaban tan comprometidos en sus papeles que la escena de la entrevista en la comisaria, hubo golpes de verdad.

Pero la película no es de ninguno de los dos personajes anteriormente mencionados. Sin dudas los protagonistas que mueven la historia son el teniente James Gordon y Harvey Dent. Así como Alfred fue el corazón de la primera película representando a la familia, aquí tenemos a un Gordon preocupado por reparar una ciudad repleta de violencia. Gary Oldman hace un trabajo excelente junto a Aaron Eckhart, quien interpreta a Dos Caras. Llevan adelante su conflicto conectado a la policía corrupta y los tratados de la mafia.

Si bien el largometraje tiene algunas fallas en la continuidad, como en las escenas de persecución donde hay cortes abruptos, en líneas generales es una película que le hace honor al vigilante de Gotham. Los fanáticos armaron un revuelo importante por las redes sociales cuando se enteraron que no iba a estar nominada a los Oscars como mejor película en 2008.

CURIOSIDADES

Los comics que inspiraron a la película fueron The Long Halloween (Jeph Loeb, Tim Sale), The Killing Joke (Alan Moore, Brian Bolland), y The Man Who Laughs (Ed Brubaker, Doug Mahnke), donde solo se tomaron elementos y características de personaje. Otros detalles protagonizados por el Joker ocurren con los vídeos que utiliza para amenazar a los ciudadanos, filmados y creados por Heath Ledger con una cámara casera. También la escena del hospital fue hecha en una locación real que estaba preparada para demolerse y la última pausa antes de la detonación no fue programada, mostrando una reacción divertida del príncipe payaso.

REFLEXIÓN

Batman no es el héroe que Gotham merece, pero si el que necesita. No es invulnerable a las balas y no tiene súper fuerza. Son los matices que hacen atractivo al encapotado, el cual es una persona atormentada, solitaria y lúgubre. Logra adaptarse y sobrevivir a cada década convirtiéndose en un símbolo reconocible en la cultura popular. El guionista de comics Frank Miller lo resume de una manera acertada al decir que al caballero oscuro se lo puede interpretar de mil formas distintas y todas serán validas. La característica fundamental es que no solo tiene que enfrentarse al malo de turno, sino también así mismo, por siempre.