El final de la trilogía de Chuck Wending que narra el fin del imperio.

El enfrentamiento final entre la Nueva República y el Imperio se aproxima, todos los ojos se vuelven a un planeta aislado: Jakku. La novela arranca con una fuerza impresionante, pierde algo de esa fuerza en el medio pero llegando al final, el libro recupera la misma fuerza con la que empezó.

Empire Ends es la primera instancia en que vemos a nuestros protagonistas fracturados y “separados”. Norra y Jas se adentran en el peligroso planeta de Jakku en búsqueda de Slone. Jakku es uno de los terrenos más hostiles de la galaxia y este segmento de la historia es BRUTAL, los personajes pasan por un infierno personal cada uno y lo que sufren es intenso. Slone, también en Jakku, busca ejecutar su venganza contra Gallius Rax y en ese viaje descubre el inusual interés que tiene el Imperio con este planeta y el plan final del Emperador. El viaje de Slone está bien llevado, pero lo más interesantes es ir desvelando los misterios del planeta y la revelación final del Emperador –el plan mismo es súper interesante y funciona a la perfección en contexto a la mentalidad del personaje.-

La otra mitad del grupo se encuentra en la capital de la nueva república buscando convencer a Mon Mothma y al resto de la república de invadir Jakku para derrotar al Imperio. En esta historia ya empezamos a ver las grietas de la nueva república, las mismas que la llevaron a su caída. A su vez vemos a Han y Leia regresar –en menor medida- pero sus interacciones entre ellos y los protagonistas son INCREÍBLES. Esta trama a lo largo pierde fuerza, pero no interés. Pero de todos los personajes el que de verdad destaca en esta historia es Temmin. Él es el ancla emocional en esta historia, su viaje es devastador y es el finalmente dejando de ser un niño y volviéndose un hombre. Los mejores momentos de la novela vienen de su parte y al final de la misma su viaje te deja lagrimeando.

Los apéndices de esta entrega no serán los mejores, pero hay tres particularmente MUY BUENOS. Dos son con Jar Jar Binks y los mismos nos parten el alma, la forma en que están contado y la intensidad de la historia es sorprendentemente emotivo. El otro es uno de Lando con Lobot tratando de recuperar Bespin, esta es particularmente divertida y nunca está de más un poco de Lando.

El final de Empire Ends es increíble y muy emotivo. Cada personaje tiene un final y un cierre a su historia, nos deja más que satisfechos y feliz por el final. Chuck Wending trae lo mejor de su juego en esta novela, no hay respiro y quedas enganchado en cada página. La narrativa y la escritura en esta novela es superior a todas las anteriores.

La trilogía de Aftermath empieza muy débil, pero con sus secuelas cada una es mejor que la anterior. El ver el principio –y los indicios del fin- de la nueva república, a su vez como el final del imperio –y los primeros pasos de la primera orden- es fascinante y un viaje épico. El final de la trilogía es la más fuerte entrega de la saga. Una trilogía más que recomendable.