Huracanes, millones de dólares en peligro y hermanos al rescate: lo nuevo de Rob Cohen.

Del director de la Rápido y Furioso original (The Fast and The Furious, 2001) Rob Cohen, llega esta nueva película de aventuras que mezcla acción policial y cine catástrofe de una forma bastante simplona y efectiva, para quienes buscan solo un rato de relajación. En medio de un huracán bastante potente, en las afueras de Alabama, Estados Unidos, un convoy de la milicia transporta camiones con un total de 600 millones de dólares para ser destruidos, pero que a su vez, otros tienen planes diferentes para semejante cantidad de dinero. A la cabeza de este convoy se encuentran la general Casey Corbyn (Maggie Grace) y su subordinado Connor Perkins (Ralph Ineson), un soldado irlandés con aires de grandeza que lo hacen ser uno de los mas intimidantes de su pelotón. Por otro lado, pero en el mismo pueblo, Will Rutledge (Toby Kebbell) un meteorólogo experimentado se encuentra explorando lo que aparentemente puede ser la destrucción masiva del pueblo debido a una impresionante tormenta. Will deberá alertar a su hermano Breeze (Ryan Kwanten) de la inminente tormenta, mientras intenta arreglar su distante relación, luego de lo que fue la muerte de su padre a manos de un huracán similar.

Así de descabellado como suena, esta es la premisa básica de esta película. Si uno pudiese meter Rápido y Furioso, Twister (1996) y la relación fraternal Winchester de la serie Supernatural (2005-actualidad) en una licuadora gigante, el resultado seria esta nueva película. Con escenas de acción dignas de un cine clase B, con un flojo CGI, malos escenarios y situaciones totalmente inverosímiles, este film intenta combinar el buen trabajo previo del director en las sagas de acción, con una historia demasiado pretenciosa para la poca imaginación de su director. No caben dudas de que si esta película se hubiese rodado a mediados de los 90, sería un clásico más de Sylvester Stallone.

Con un guión chato y común, sumando actuaciones que no ayudan para nada, la película a los pocos minutos ya cuenta todo lo que va a pasar. Predecible desde el arranque hasta el final, el total de la peli parece sumamente forzado. No se encuentran vueltas de tuerca narrativas y mucho menos a nivel historia. Casi al unísono con el director, las actuaciones dejan bastante que desear, sobretodo porque no son actores que estén haciendo sus primeras armas en el mundo de Hollywood, algunos con mejor carrera que otros. Lo único destacable y por escasos momentos, es la participación de Maggie Grace quien le añade varios toques graciosos y sobre todo un poco de girl power a la cinta.

Sin aportar nada nuevo a la categoría de cine catástrofe, Huracán Nivel 5 cumple con un solo propósito y que en definitiva, es a lo que gran parte de las películas del momento apuntan que es entretener. No será la mejor producción de acción de la década, pero para la distensión de la semana, nunca viene mal despejarse con explosiones sin sentido y muchos pochoclos.

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