La película tiene como protagonista a Wendy (Dakota Fanning), una joven autista y a un chihuahua llamado Pete, quien la acompaña constantemente. El perro es el mejor amigo del hombre, dicen. Pero los animales no hacen distinción de género. Sino pregúntenle a Dakota Fanning, quien, casi siempre, suele estar rodeada de mascotas en algunas de sus tantas películas como en Pequeñas grandes amigas (2003), El Gato (2003), En busca de un sueño (2005) y La telaraña de Charlotte (2006), entre otras.

Wendy comparte un hogar junto a chicos que tienen diferentes capacidades y está a cargo de una cuidadora (Tonni Collette) que se involucra demasiado en la historia personal de su paciente. Tras la muerte de su madre y con una hermana que queda al cuidado de Wendy, decide separarse de ella para poder seguir haciendo su vida, pese a un sentimiento de culpa, lejos de Wendy.

A pesar de su capacidad, Wendy es una chica muy capaz con una vida no muy diferente a la del resto. Trabaja y se relaciona con gente, no mucha, pero suficiente para ella. De la casa al trabajo, del trabajo a casa. La rutina les llega a todos, pero pocos son los que se animan a salir de eso. Sin embargo, Wendy le da un giro a su vida anotándose en un concurso de “Star Trek”, serie de la que es fanática.

Tras pasar tardes y noches enteras escribiendo un guión para la serie, termina de hacerlo días antes de que finalice el concurso. Con el tiempo en contra y un manuscrito de más de cien páginas listo para entregar, emprende un viaje hasta Los Ángeles, lugar donde deberá llegar antes de la fecha prevista. Lo que parece una aventura, termina siendo una odisea. En el camino se encontrará con circunstancias de las que era ajena, hasta ese momento. Circunstancias que servirán como experiencias, no sólo para Wendy, también para los demás.

El film dirigido por Ben Lewing es bueno, pero no tanto como para verla en pantalla grande. Es una de esas películas que se eligen para ver un domingo a la tarde cuando querés cortar con el aburrimiento. Mas allá de eso, la película tiene momentos graciosos no solo en los diálogos, también en los personajes que le tocó interpretar a cada uno. La trama es atrapante, pero cae en lugares comunes: un personaje al que subestiman, pero luego termina dejándoles un mensaje; un final feliz con sabor a superación personal.

Cabe destacar que, Dakota Fanning hace una interpretación increíble, lejos de su participación secundaria en Crepúsculo, acá remonta su trabajo que viene haciendo desde pequeña. Su mirada, depende el personaje que le asignen, es atrapante. Su personaje de “voy en contra de lo que dicten las reglas” le sienta bien. Con esto, deja claro algo: no está para segundas opciones, primera o nada.

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