Después de años de especulaciones y negociaciones entre los estudios por los derechos, finalmente el joven actor Tom Holland fue el encargado de traer al trepa muros favoritos de regreso a su casa.

En el 2002 gracias al éxito en taquilla que había generado la primera película de X-Men (2000), Sony Pictures se animó a apostar por una película que hasta ese momento parecía imposible de realizar adecuadamente: Spider-Man. Aunque el mismísimo James Cameron fue uno de los mayores impulsores del proyecto, finalmente abandonaría la idea de dirigirla y le pasaría la posta a otro. Este nuevo director sería nada más y nada menos  que Sam Raimi quien junto a Tobey Maguire (respaldado por un elenco de grande nombres como Willem Dafoe,J ames Franco, Kirsten Dunst y J.K. Simmons) en el papel protagónico nos regalarían tres entregas que, con sus aciertos y fallos, quedarían grabadas por siempre en la historia y en muchos corazones.

Cinco años después de la mano de Marc Webb como director y Andrew Gardfield como un  Spider-Man más juvenil y canchero se estrenaría The Amazing Spider-Man (2012). La cinta logró contentar a muchos fanáticos ya que en algunos aspectos era más fiel a los comics que la saga anterior, además de tomar algunas decisiones acertadas como darle un “power-up” al personaje de Gwen Stacy (Emma Stone) quien tenía un rol más pro-activo en la cinta en vez de ser simplemente una damisela en peligro/interés romántico. Lamentablemente su secuela The Amazing Spider-Man 2: Rise of Electro (2014) derrapó bastante en calidad y en recaudación por lo que el estudio decidió cancelar todos los proyectos que habían planificado y finalmente llegar a un acuerdo con Disney para darle el gusto a los fans de ver al arácnido integrarse al MCU junto al resto de los Avengers. No pasó mucho tiempo hasta que confirmaron que Jon Watts dirigiría la cinta y el héroe sería llevado a la gran pantalla por el entonces desconocido Tom Holland.

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Aunque la primera pista que tuvimos de la existencia de Spider-Man en el universo Marvel fue en Captain America: The Winter Soldier (2014) en una escena donde se mostraba una lista de personas de interés para el gobierno estadounidense en la que figuraba el nombre de un tal “P. Parker”, no fue  hasta su secuela Captain America: Civil War (2016) donde se pudo ver por primera vez al lanza redes en acción en una escena corta pero que emocionaría hasta al más escéptico.

Finalmente en 2017 llegaría la tan esperada Spider-Man: Homecoming de Marvel Studios y Sony Pictures. El film tuvo aciertos y desaciertos por igual, por un lado desde un principio logra integrarse muy bien al resto del universo con la presentación del villano Vulture interpretado por el grandioso Michael Keaton como una especie de Walter White que nos muestra el universo Marvel desde la perspectiva de las personas comunes y a la vez abriendo la posibilidad a la creación de múltiples villanos en el futuro sin por eso distraerse de la historia que están contando, un error que le costó muy caro a la saga anterior.

Luego y más importante tenemos al nuevo Peter Parker de Tom Holland quien hace un excelente trabajo dando un versión actualizada y creíble de un joven inexperto pero inteligente. Además de darle un tono desenfadado que contrasta con el exceso de drama que a veces invade este tipo de cintas, este Peter disfruta de sus poderes y es feliz siendo el Hombre Araña, más allá de que la responsabilidad, a veces lo sobrepasa. Lamentablemente no se puede decir lo mismo del resto del elenco, quitando las intervenciones justas y necesarias de Tony Stark (Robert Downey Jr.) y la buena onda de la rejuvenecida Tia May (Marisa Tomei), del resto de los personajes casi no sabemos nada, ni siquiera del mejor amigo de Peter, Ned Leeds (Jacob Batalon) quien a pesar de sacar algunas risas, nunca logra establecerse como personaje.

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Jon Watts en varias ocasiones mencionó que una de las grandes influencias para esta película eran las comedias dramáticas de adolescentes estilo Breakfast Club o Ferris Bueller’s Day Off, y aunque al principio se dan indicios de que la trama va a enfocarse en eso, al final termina desviándose por otro rumbo dejándonos la sensación de que muchas cosas se podrían haber desarrollado mejor.

Otro aspecto bueno fue la incorporación del traje lleno de funciones cortesía de Tony Stark. Esta nueva herramienta le daba un aire fresco a la cinta y ayudó a diferenciarla aún más de sus antecesoras, aunque también hizo que se desviara la atención de otros aspectos importantes del personaje como sus poderes, la obtención de los mismos y la influencia del Tio Ben para su formación como héroe.

Spider-Man Homecoming a pesar de sus fallos, es el héroe perfecto para una nueva generación de fans y al mismo tiempo sabe contentar a los nostálgicos. Aunque se aleje un poco de las esencia mas clásica del personaje, tal vez eso es justo lo que necesita para no saturar con la misma historia de siempre y a la vez formar parte de un universo previamente establecido.