Hace unas semanas atrás, The Weeknd sorprendió a todos con el lanzamiento de un nuevo EP: My Dear Melancholy, un disco de seis canciones que, como lo lleva en el título, presenta tintes de los más oscuros hechos por este músico de R&B y hip-hop canadiense. Con productores que van desde Frank Dukes -quien a trabajado con Camila Cabello, Drake y Kanye West, entre otros- hasta Skrillex, este trabajo es un callejón sin salida que nos lleva por la cabeza de este cantante y nos habla sobre sus rupturas y angustias.

Si bien siempre su música, estética y conceptos rozaron un lugar oscuro de la música pop -basta con ver los videos The Hills, Starboy y Tell Your Friends para conocer perfecto el estilo que desarrolla-, este disco viene cruzado por las dos recientes separaciones del artista: primero con la modelo Bella Hadid, y luego, con la cantante Selena Gomez, quien podríamos decir que básicamente lo dejó y volvió a sus idas y venidas con Justin Bieber. A partir de eso, My Dear Melancholy, es un desahogo a las relaciones rotas, al sufrimiento, la soledad y, sobre todo, la melancolía.

“We found each other/ I helped you out of a broken place/ You gave me comfort/ But falling for you was my mistake”. Estas son las primeras frases con las que abre Call Out My Name, el primer tema del disco y el primer single del mismo. Con un ritmo repetitivo y lento, The Weeknd realiza su catarsis sobre lo que podemos suponer sobre su relación con Selena. Recordemos que el cantante llegó a cancelar varias fechas de su gira Starboy cuando Selena se encontraba enferma por lupus. Con un estribillo potente y angustioso, nos hace saber que caminos va a recorrer el EP.

Con Try Me, presenciamos la necesidad de volver a sentir algo con alguien que ya no está a tu lado (“Are you alone, baby?/ If he ain’t around, pick up your phone, baby”). Un tema con un ritmo oscuro, una atmósfera repleta de ecos que no dejan de hacernos sentir soledad plena.

Wasted Time es el de los beats más electrónicos, producido por Skrillex. Una canción que la relevancia fuerte está en el ritmo, mientras The Weeknd canta sobre su “tiempo perdido” en las relaciones y un casi llamado directo a la joven Hadid, con quien estuvo con él por casi dos años, y lo que parece una relación de el cantante no le resulta fácil de superar.

Llegamos a la mitad con I Was Never There, un tema hipnótico, con un sonido con la identidad plena al sonido de The Weeknd en su album The Beauty Behind The Madness. Depresión, rompimiento y oscuridad es lo que lleva a este tema a convertirse en uno de los más oscuros del disco.

Hurt You es el anteúltimo tema, capaz el del ritmo más rápido, algo que se acerca a lo que fueron canciones como I Feel It Coming o Acquainted. En él, Bella y Selena en conjunto son la causa de su estado emocional: “And now I know relationship’s my enemy/ So stay away from me”.

Para un cierre más que desolador, Privilege busca la solución en los antidepresivos y los analgésicos: “But I’ma drink the pain away, I’ll be back to my old ways/ And I got two red pills to take the blues away”. El mejor-peor cierre de telón para casi veinte minutos de desolación que parecía no tener fin.

Un dato más que interesante: la mayoría de sus canciones, están hechas con acordes menores, que siempre se utilizan o se suelen relacionar a baladas y melodías “tristes”.

Con una atmósfera desoladora y que nos lleva a un vacío casi interminable, My Dear Melancholy, es un disco que nos hace sentir que siempre es de noche, que estamos solos y que nada podemos hacer al respecto. La calidad en la voz y el estilo de The Weeknd alcanzan niveles altísimos, y nos deja en claro que con toda esa oscuridad que carga, es uno de los cantantes y artistas más importantes que tenemos en la actualidad. No Apto para quienes hayan sufrido rupturas recientemente.