Marvel Studios le debe muchísimo a sus Guardianes de la Galaxia. Es indudable la importancia que tuvo el debut de este grupo de héroes en el Universo Cinematográfico de Marvel (MCU). A nivel películas, Marvel demostró que podía llevar a la pantalla grande a figuras de la B de la “casa de las ideas” y convertirlas en hitazos indudables. A tal punto, que los Guardianes en los cómics eran algo totalmente diferente, y fue su éxito en las salas de cine los que los llevó a las revistas tal como los conocemos. Por otro lado, también significó esa correcta decisión de elegir un director con mucho de autor como lo es James Gunn -con orígenes el cine de clase B- y que la película funcionase tanto. Esto ayudó a que hoy tengamos hasta una película de Taika Waititi (Thor: Ragnarok) dentro de este universo.

Con Guardians of the Galaxy Vol. 2, tenemos un situación totalmente diferente al de su antecesora: Marvel con un MCU más que consolidado, con más de cinco personajes con películas propias -y sus secuelas-, las dos primeras de Avengers y su primera gran apuesta de tener a (casi) todos estos héroes en una sola pantalla con Captain America: Civil War. Y, a todo esto, una fórmula bastante ganadora que combina el humor, la acción y la supuesta “bajada Disney”, que tantas discusiones genera. Lo que no podemos discutir es que en cine, Marvel tiene un universo que pareciera no tener fallas, y una estructura más que consolidada, con una gran visión a futuro.

Para la segunda entrega, Gunn optó por seguir sus mismos pasos que encontramos con la primera aventura de este grupo galáctico. Ya  consolidados como un equipo, y todavía con por mucho por aprender, la historia profundiza los orígenes de Star Lord (el líder del grupo, protagonizado por Chris Pratt). También continúa de desarrollar la relación entre Gamora y su media hermana Nébula, las hijas de Thanos. Por su parte, Rocket (Bradley Cooper) y un entrañable Baby Groot (Vin Diesel) nos trae lo mejor de la película, en una aventura de escape junto al líder cazarrecompensas Yondu (Michael Rooker).

Si bien es una gran película que funciona y no deja de tener el humor, la música, los gags y las grandes escenas que tantos fans logran cosechar, cuando la fórmula de Guardianes fue repetida en muchas de las películas de Marvel, nos dejó afuera la sensación de frescura y novedad que tuvo su primer largometraje. Aún así, la esencia está, y no sólo tenemos ese back to the ‘70 & ‘80 con el soundtrack, sino con la participación de Sylvester Stallone y Kurt Russell. La combinación entre las escenas de acción espacial, el humor y los efectos especiales (y cómo saber usarlos) dejan en claro que estamos ante una de las mejores series de películas dentro del MCU.

Los Guardianes llegaron para quedarse, y no dejar de sumar adeptos. No falta mucho para sentir por primera vez la emoción de verlos junto al resto de los personajes de Marvel unificados y luchando por una misma causa. Infinity War ¡llegá ya!