En su nueva visita a Argentina, la banda de indie-rock volvió a romper esquemas con un gran despliegue visual y musical.

PRELUDIO

Tras nueve años de espera Radiohead volvió a nuestro país, en Tecnopolis frente a más de 30.000 fans ansiosos y algunas personalidades de la farándula local en el marco del festival Soundhearts. El evento en cuestión abrió sus puertas  al público a las 16:00 para que quienes fueran llegando pudieran disfrutar de shows como el del músico local Rocco Posca, el DJ Flying Lotus y la exótica banda Junun.

Finalmente en medio de la oscuridad, cerca de las 21:00, un poco tarde pero con el tiempo justo para que los nervios de la tribuna no reventaran, el escenario se iluminó de un hermoso tono blanco, las pantallas mostraron un millar de imágenes surrealista y la banda comenzó a tocar Daydreaming creando un ambiente de solemnidad que logró calmar hasta al público más ansioso. Radiohead había vuelto.

En los siguientes temas todo se volvió más movido, sonaron Lucky, Pyramid Song y Everything in Its Right Place en donde Thom Yorke hizo gala de su dotes como showman para terminar de enterrar hasta el último prejuicio noventero sobre que Radiohead es una “banda de y para depresivos “. Lamentablemente cuando comenzaron a tocar The Gloaming, se interrumpieron abruptamente para desconcierto de un público que había entrado en trance. Yorke explicó que iban a tener que frenar el espectáculo unos minutos (que se extendieron a 15) para solucionar unos problemas con la vaya, dando cátedra sobre como priorizar la seguridad de tus seguidores. Para hacer más llevadero el momento se puso  a interactuar con la tribuna en la medida que su limitado dominio del español se lo permitía. Por su parte el público, bien argentino, se la hizo más fácil empezando a entonar canciones de índole futbolístico como “Ole, olee, oleee Radiohead”.

Finalmente el espectáculo continúo con un repertorio que no dejó insatisfecho a nadie. Exit Music The National AnthemI Might Be Wrong, Idioteque, 2 + 2 = 5 y por supuesto Paranoid Android. Para ese momento era imposible reprocharles nada, pero aún así decidieron dar un último regalo finalizando con Creep, un tema que a pesar de desentonar con el resto del show, transportó al fan de la primera hora a su adolescencia.

Fotos: Santiago Gallo Bluguermann