Marvel Studios ya empezó el año con el pie derecho. Bah, convengamos que viene haciéndolo hace bastante. Sin embargo, el estreno de Black Panther resultó ser un boom en todas partes. Las redes sociales vienen explotando, las críticas la vienen poniendo arriba de todo y pareciera como que busca meterse directo en el altar de las mejores películas dentro Universo Cinematográfico de Marvel (MCU). Con una película que intenta marcar ciertas diferencias con las diecisiete anteriores y un contexto social que la termina por impulsar las temáticas y causas que movilizan la historia junto a sus protagonistas, este superhéroe de Wakanda está pasando de ser un personaje de la B de “la casa de las ideas”, a convertirse en una de las grandes figuras de este universo.

Pero si hay algo que realmente diferencia a Black Panther de las otras cintas anteriores de Marvel es su soundtrack. Por un lado, tenemos el score oficial de la película, compuesto por Ludwig Göransson, quien ya venía trabajando para el director Ryan Coogler en Creed y por ser parte importante de los discos de Childish Gambino -sobre todo en Awaken, My Love!, ese gran discazo que nos dejó este alter ego de Donald Glover hace un año y algunos meses-. Para este trabajo, Göransson logró una excelente combinación entre el hip-hop y el R&B para complementarlo a sonidos propios de África, habiendo viajado a Senegal y Sudáfrica para conseguir semejante y alucinante influencia e inspiración.

Pero el valor musical de la película no termina acá. Sino que también, qué mejor manera de presentar a este nuevo héroe y todos los conceptos que trae consigo sino es con uno de los mejores músicos del momento: el señor Kendrick Lamar (todos de pie). En el mejor momento de su carrera, se le otorga el rol de curador para traernos un soundtrack que supera cualquier expectativa, tal como siempre nos tiene acostumbrados. Sin perder esa influencia que maneja Göransson para su score, este original soundtrack es un cruce entre lo mejor del R&B y hip-hop actual con letras y música que representan. Con este trabajo, el músico se inspira en toda la película para traernos un disco complementario que nos hace querer ver una versión de Black Panther con todos estos temas dentro.

Ya en su apertura, con la canción Black Panther, Kendrick nos lleva por un comienzo suave de piano, y a medida que avanza nos mete en el universo del rapero, con un mayor pulso y beats que comienzan a arrasar con todo. Luego, vuelve a su tranquilidad, y así nos mueve constantemente. Y esto es sólo el comienzo. Continuado por All The Stars -el primer single del disco que conocimos-, cantado junto a la gran cantante revelación SZA, atravesamos el hip-hop mezclado un estribillo pop pegadizo como solo ellos pueden darnos. Con X, 2Chainz y Saudi se suman para traernos una base mucho más trap pero con un beat repetitivo y envolvente. Otra gran revelación como Khalid aparece junto a Swae Lee para darnos un R&B sólido en The Ways, para luego caer directo en la energía concentrada, repetitiva e hipnótica de Opps, con un Vince Staples que se lleva puesto a todos por delante. Con I Am -quizás una de las mejores canciones por lejos- aparece Jorja Smith, esta nueva cantante que demuestra lo que es capaz musicalmente. Con ella, también podemos notar la excelente calidad de Kendrick para encontrar nuevos talentos e impulsarlos.

Parademic! nos transita por el flow de SOB X RBE, hasta llegar a Bloody Waters, un excelentísimo tema donde Anderson Paak, James Blake y Ab-Soul nos dejan un sonido experimental, con hip-hop y soul mezclados en un híbrido que solo ellos saben hacer. Los beats potentes de King’s Dead se acompañan con las líneas rápidas de Jay Rock, Kendrick y Future. En Redemption, Kendrick le cede el lugar a Zacari para traernos un sonido con ritmos mucho más cercanos a África y su cultura.

A modo de cierre, Kendrick se une otros dos grandes de la escena actual: acompañado por Travis Scott nos brinda Big Shots, y junto a The Weeknd cerramos el telón de este excelente disco con la canción Pray For Me, donde se combina lo mejor de ambos músicos para un entregar un final perfecto.

Si quedaban algunas dudas sobre el nivel de Kendrick Lamar, este disco terminó por consagrarlo como un excelente compositor y productor, capaz hasta uno de los mejores de la actualidad. Un disco que además de traer lo mejor de Black Panther, nunca pierde la esencia de Kendrick. En este soundtrack se respira pureza, se respira acción y se respira calidad musical. Y solo nos hace rezarle a los dioses de Wakanda para que podamos volver a tener algo así lo antes posible.