La nueva serie de la que todos hablan, The end of the f***ing world, es una comedia oscura con tintes de suspenso y drama.

Se trata de James (Alex Lawther) y Alyssa (Jessica Barden), dos chicos británicos de 17 años en el último año de escuela que no encajan en una sociedad actual donde lo material y superficial es más importante que los sentimientos. Luego de conocerse, deciden escapar juntos, cada uno con un interés diferente. James -después de una infancia cazando animales-, pretende matar algo más grande, la elegida es Alyssa. En cambio ella pretende irse de su casa por el nuevo marido de la madre, que la acosa y maltrata.

El guión es excelente. Teje la narración de una manera en que la comedia absurda es totalmente creíble, como así los problemas adolescentes que viven los protagonistas. La musicalización que aborda toda la temporada es impresionante, crea un ambiente de una época cercana a los 60, como un guiño a las películas clásicas. Los cierres de cada episodio logran que sea imposible dejar de verla.

Párrafo aparte para la dirección de fotografía. Todo plano es perfecto, la composición de imagen con respecto al lugar que ocupa cada actor u objeto en pantalla es notable. También la iluminación, que logra contrastar dependiendo cada momento que atraviesan los personajes.

The End of the F***ing World es la serie del momento, con 8 episodios de 25 minutos. Super recomendada para maratonear. La pueden encontrar en Netflix.

Dato de color: está basada en la serie de comics “The End of the Fucking World” creada por Charles S. Forsman.

LEER  Fear Street: Horror adolescente recargado