El primer film y clásico de culto noventoso del querido Quentin Tarantino tuvo su adaptación más de diez años después de su estreno en los cines. Teñido de sangre y violencia, fiel al estilo del cineasta norteamericano, la versión fichinera intentó desacertadamente captar segmentos de la historia que son contados en forma colateral en el film de 1992, una adaptación que sólo otorga un motivo para adquirirlo: ampliar tu colección tarantinera. De otro modo, es recomendable mantenerse alejado de este videojuego.

Por @FranjQuiroga

Desarrollado en el año 2006 por Volatile Game y distribuido por Eidos Interactive, Reservoir Dogs fue lanzado para Playstation 2, Xbox y PC. Siendo un shooter en tercera persona con elementos de conducción, nos coloca en la piel, o en los polígonos mejor dicho, de los protagonistas de la Ópera Prima de Tarantino: Mr, White, Mr. Orange (Tim Roth), Mr. Blue, Mr. Pink (Steve Buscemi), Mr. Brown (interpretado por el propio Quentin) y Mr. Blonde (caracterizado por Michael Madsen, quien fuese uno de los actores fetiches del directos en sus venideras películas).

Argumentalmente fiel a su versión filmográfica apela a la novedad, brindando la posibilidad de recrear el robo a la joyería, situación que en el film sirve como disparador del conflicto en el que se ven sumergidos los protagonistas al no realizarse este del modo en que había sido planeado. En cuando al modo de juego tenemos la posibilidad de actuar de dos formas: asesinando sádicamente todo lo que se mueve al mejor estilo Mr. Blonde, ante lo cual recibiremos la calificación de “Psicópata”, o realizar el robo sin víctimas fatales y tomando rehenes para nuestros cometidos, como seguramente lo hubiese querido Mr. Orange, por lo cual seremos calificados como “Profesionales”

Como se adelantó, a fin de cuentas esta recreación fichinera no pasó la prueba de brindar una jugabilidad adecuada, con un apartado gráfico algo atrasado para la época en el que fue lanzado y siendo recibido con nefastas críticas.  Reservoir Dogs sólo ha dejado detrás suyo una estela de datos curiosos, como el hecho de que el único actor que brindo su imagen y voz fue Michael Madsen, o que en Nueva Zelanda fue censurado, prohibiéndose su venta y considerándose un delito su posesión.

Desde El Lado recomendamos, si se es tan valiente como para querer perder tiempo con este juego, quedarse con los hermosos diálogos de la película.