Hoy les vengo a hablar de una «película de zombies sin zombies». ¿Cómo es eso? Una obra magistral que sin dudas no querrán perderse.

Por @diegui83

 

Kate (Emily Hampshire) es una doctora que trabaja en la investigación y el cuidado de enfermos «Retornados» para encontrar una cura definitiva antes de que la plaga se expanda exponencialmente.

Y tiene poderosas razones para encontrar una cura que van más allá de su interés puramente profesional, ya que su pareja, Álex (Kris Holden-Ried), es uno de los afectados. Lo único que le separa de la conversión es su dosis diaria de una proteína que no ha podido sintetizarse de forma artificial.

Cuando el Gobierno da el comunicado de que la proteína que mantiene a Los Retornados esta escaseando, los grupos Anti-retornados, mas la paranoia general de la gente se dispara. No solo por los seres amados que están en esa condición, sino por estos grupos, cuasi-terroristas que comienzan una ola de terror inundando la sociedad con asesinatos y ataques a todos los que se relacionen con esta «gente enferma».

 

 

El director Manuel Carballo nos entrega una película fantástica, de lo mejor que se ha visto en materia de «muertos vivientes», dejando a las criaturas de lado y ofreciéndonos una visión diferente: la del dolor de llegar a perder a un ser querido, la del miedo al diferente.

Las relaciones que se establecen con Los Retornados nos recuerdan al estallido de la epidemia del HIV (incluso, la plaga de esta película aparece en la década del ’80), cuando nadie sabia nada y los enfermos eran segregados, cual leprosos. El Gobierno, como siempre metido en el medio, es de esas autoridades a lo John Carpenter, donde todo se les va de las manos y poco pueden hacer mas que aislar al que representa un peligro para la sociedad y mantener el Status Quo.

 

Como en la exitosa The Walking Dead, acá el verdadero monstruo es el ser humano «normal», el que por miedo a lo diferente, o quizás a sentir empatía por el prójimo, puede lastimar hasta al mas cercano, siempre en pos de su propio beneficio y egoísmo.

 

La historia es excelente de principio a fin. Quizás la vuelta de tuerca del final no tenga mucho que ver con el tono dramático que venia dando el film, pero no quita que sea un gran exponente de este genero, muchas veces bastardeado, y como esta vez, dignificado a la máxima envergadura.

 

PUNTAJE: 9,7