Fue durante el verano de 1984, yo con mis cinco años salía de la peluquería de la mano de mi abuela, lo recuerdo como si hubiese sido ayer. Evidentemente me había portado muy bien, porque al pasar por enfrente de una relojería me pegué a la vidriera, no podía creer lo que veían mis ojos, ¡una “maquinita” (así la bauticé y la sigo llamando) de Nintendo! Había visto a alguien jugando con una similar o alguien me había contado algo, porque recuerdo la sensación de ver ese pequeño aparato en la vidriera rodeado de relojes como si hoy viese el prototipo de la Playstation 5 a la venta por ahí.

Mi abuela obviamente no sabía que era eso, pero me habrá notado muy entusiasmado porque entramos a verlas. Le pidió al vendedor que me enseñe ese aparato que estaba en la vidriera, lo vi y me pareció algo de otro mundo, un video juego de verdad en la palma de mi mano. ¡Lo quería!

Al ver el precio mi abuela entendió que no había sido buena idea entrar a la relojería, pero evidentemente no me había mandado ninguna macana por un tiempo. Me miró y me dijo “Sale cara esta cosa… lo vas a cuidar?”, mi cara de nene bueno y un “Si, te lo prometo” alcanzaron. ¡Mi abuela me había regalado un Nintendo Game & Watch! Lo más avanzando de la época en entretenimiento electrónico.

Nintendo Game & Watch: Turtle Bridge

El vendedor, un hombre mayor, tampoco sabía mucho del tema, lo tenía a la venta porque además de ser un video juego era un reloj con alarma (de ahí el nombre “Game & Watch” o sea, “Juego y reloj”), Recuerdo que me mostró tres modelos, uno que, hoy buscando información me entero que se llamaba “Fire” el cual consistía en amortiguar la caía de personas que se lanzaban desde un edificio en llamas, el objetivo era lograr que reboten hasta caer en una ambulancia, el segundo se llamaba “Parachute”: había que rescatar gente que era lanzada desde un avión, y el tercero fue “Turtle bridge”, la modalidad de juego era muy sencilla, había que transportar una caja desde una orilla a la otra usando como puente a cinco tortugas que flotaban en un río, claro que las cosas se complican cuando estas tortugas se sumergen para comer o cuando el receptor de los paquetes no está en su lugar para entregarlos. Si caía al agua obviamente perdía. Recuerdo un “Ojo, este es el más difícil” del vendedor. ¡Bingo! Quería ese.

 

Esa “maquinita de las tortuguitas” me acompaño durante toda mi niñez, las esperas en el médico nunca se hacían largas porque mi mamá la sacaba de la cartera (infaltable junto a las llaves y la billetera) y no paraba hasta que me llamaban, incluso el sistema guardaba los records en la memoria y cada vez que que la usábamos (mi mamá y mi hermana también jugaban) intentábamos romper el record vigente. Cuando no se usaba teníamos el recaudo de sacarles las 2 pilas (de esas redondas y chatas de reloj) y dárlas vuelta, para que no se gasten ni sulfaten.

El protagonista de estos juegos, un personaje chato de un solo color (negro), bajito y cabezón fue bautizado como «Mr. Game & Watch» o simplemente «Mr. G&W». Personaje que tomo protagonismo cuando fue parte del famoso juego «Smash Bros».


Hoy, 31 años después, la maquinita sigue funcionando como el primer día. Tecnología japonesa de verdad.

Y si hablamos específicamente sobre este estos aparatitos de Nintendo les puedo contar que se fabricaron desde 1980 hasta 1991. Si quieren coleccionarlos van a tener la casi imposible misión de conseguir los 59 títulos realizados, ya que son muy difíciles de encontrar y sobre todo, en buenas condiciones, aunque si pensamos que Nintendo vendió 43.4 millones de estas máquinas alrededor del mundo me imagino que alguno se podrá rastrear.

Hay muuuucha variedad de Game & Watch

 

Esta maquinita fue el inicio de la revolución de los video juegos portátiles ya que uno podía llevar el entretenimiento en el bolsillo. Muchas empresas lo vieron como un nicho potable y comenzaron a producir sus propios video juegos “on the go” (como la famosa “Tiger”, de la que escribiré en otro momento).

Pero volviendo a las de Nintendo, entre sus numerosos títulos podemos encontrar a viejos conocidos como “Donkey Kong”, “Donkey Kong Jr.”, “Zelda”, y obviamente “Mario”. Todos ellos en juegos diferentes a los que conocemos, muy acotados a la tecnología del momento. No crean que Mario corría por un escenario a colores saltando, juntando monedas y creciendo, no. Estas maquinitas tenían a personajes en color negro en cierta cantidad de posiciones que no se superponían, por eso, cuando cambiábamos las pilas o la resetíabamos (con la punta de una birome sobre un botoncito) la pantalla mostraba todos los «sprites», las imágenes que componian los diferentes movimientos y objetos que aparecían en escena. Las modalidades de juego eran muy sencillas y repetitivas, pero ahí estaba la gracia. Una característica clásica de Nintendo: Sencillez y diversión.

MarioBrosunit

Como sucede con este tipo de éxitos de venta se lo intenta exprimir al máximo, y los Game & Watch no fueron la excepción, comenzaron a salir distintas series y modelos con novedosos cambios tales como pantallas más grandes, dobles pantallas, joysticks para dos jugadores, etc.

 

DS sos vos?

Al ver las fotografías seguramente se habrán dado cuenta de que los Game & Watch son los antepasados del Gameboy e incluso del DSI con sus dos pantallas y su diseño. Todo comenzó ahí.

Esto también queda demostrado por las continuas adaptaciones, emulaciones y relanzamientos de estos títulos tanto para Gameboy como para la más moderna Wii o Nintendo DS.
Sos muy jóven y todo esto que leíste te parece la prehistoria? No te preocupes, ahora podés vivir la “old school” de los video juegos en la web, solo tenés que ingresar a esta web: http://pica-pic.com y sentarte a disfrutar, eso si la sorpresa y felicidad que sentí aquel día de 1984 va a ser muy difícil de emular.

Nos leemos en la próxima RetroVG!